República Dominicana reduce brecha de productividad en producción de arroz frente a Estados Unidos, según informe del USDA
Con mejor gestión del agua y un uso optimizado de la tecnología disponible, se podría reducir aún más la brecha de productividad, indica el estudio
Santo Domingo.- En las últimas dos décadas, el sector arrocero de la República Dominicana experimentó mejoras en la eficiencia de la producción de arroz, en términos de costo de producción, precio en el mercado y rendimientos.
Así lo indica el informe Avances estructurales y creciente competitividad de la industria arrocera de la República Dominicana: una comparación de dos décadas con Estados Unidos del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos.
Señala que, si bien Estados Unidos mantiene una ventaja estructural superior en términos de rendimientos gracias a la tecnología de semillas híbridas, la agricultura de precisión y la mecanización, República Dominicana redujo gradualmente parte de la brecha mediante la ampliación de la cobertura de riego, la mejora de la gestión de los campos y una mayor adopción de semillas certificadas.
Estas mejoras en la productividad potencian el impacto de la reducción de los costos de producción por hectárea, lo que refuerza la competitividad de la producción nacional de arroz.

El estudio, publicado a principios de este año, apunta que, si las tendencias actuales persisten y los rendimientos continúan aumentando, República Dominicana podría reducir aún más la brecha de productividad con Estados Unidos, especialmente en las regiones de regadío donde los agricultores han incorporado una mejor gestión del agua y optimizado el uso de la tecnología disponible.
Detalla que las diferencias de precio al por menor entre el arroz dominicano y el estadounidense han disminuido drásticamente, pasando de aproximadamente un 75 % en 2007 a menos del 10 % en 2025.
El informe explica que, a nivel de finca, los costos de producción por hectárea en la República Dominicana son ahora aproximadamente un 18 % inferiores a los de Estados Unidos, mientras que los costos unitarios de producción han caído a niveles no vistos desde finales de la década de 2000.
En cuanto al índice de competitividad entre ambos países, el estudio publicado a principios de año indica que se redujo de 2,13 en 2007 a 1,34 en 2024, lo que indica que se ha eliminado casi dos tercios de la desventaja histórica en costos.
Explica que la industria arrocera de la República Dominicana ha fortalecido su posición competitiva a lo largo del tiempo.
Márgenes de precios
Precisa que los márgenes de precios han convergido sustancialmente. “Desde 2007, el precio promedio del arroz al por menor en la República Dominicana aumentó un 29 %, pasando de US$0,49/libra a US$0,63/libra en 2024. Gran parte de este aumento se produjo tras la pandemia de COVID-19 y el conflicto entre Rusia y Ucrania, que impactó los precios del petróleo y los insumos a nivel mundial”, subraya.
En cuanto a los precios en Estados Unidos, el precio promedio FOB del arroz de grano largo molido ha aumentado un 105 % desde 2007, pasando de US$0,19/libra a US$0,39/libra en 2025 (de enero a julio).
En el caso de la República Dominicana, la mayor parte de este aumento se produjo después de 2020 (44 %).
Indica que, a finales de la década de 2000 y principios de la de 2010, los precios minoristas dominicanos eran considerablemente más altos, a menudo hasta US$0,20/libra.
Sin embargo, con el tiempo, este margen comenzó a reducirse y se estima para 2025 en tan solo US$0,05/libra.
“Esta convergencia de precios indica que el arroz nacional en la República Dominicana ahora tiene un precio mucho más cercano a los precios de referencia internacionales que en el pasado, lo que refleja una mayor competitividad en el nivel minorista”, destaca el estudio.
Apunta que la convergencia de precios se ve reforzada por un cambio paralelo en la economía de la producción. La combinación de mejoras en los rendimientos y costos de producción estables o en descenso ha resultado en una reducción sustancial de los costos unitarios de producción de arroz en la República Dominicana.
“En 2007, el costo de producir una tonelada métrica de arroz en la República Dominicana era de US$470. Este costo alcanzó máximos de US$671 en 2011. Sin embargo, en 2024, este costo cayó a US$459 por tonelada métrica, un 2 % menos que en 2007 y un 32 % menos que en 2011”, resalta.
Señala que, en contraste, los costos unitarios del arroz en Estados Unidos aumentaron, de acuerdo con datos del Servicio de Investigación Económica (ERS) del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), paralelamente al alza de los precios de los insumos, incluidos fertilizantes, productos químicos, maquinaria y energía.
De acuerdo con el ERS, a medida que aumentaron los costos de producción por hectárea, el costo por tonelada en Estados Unidos subió un 56 %, pasando de 220 dólares por tonelada métrica en 2007 a 344 dólares por tonelada métrica en 2024.
En cuanto a la relación entre el costo de producir arroz en la República Dominicana y el costo de producirlo en Estados Unidos, señala que en 2007 el índice estimado era de 2,13, lo que significa que producir arroz en la República Dominicana era un 113 % más caro que en Estados Unidos.
En 2024, el índice se redujo a 1,34, lo que indica que la producción de arroz dominicano ahora es solo un 34 % más cara que en Estados Unidos, lo que representa una mejora drástica en la competitividad.
“Esta evolución refleja una reducción sustancial de la diferencia de costos entre ambos países. De hecho, la República Dominicana ha reducido casi dos tercios de la brecha de competitividad que tenía con Estados Unidos desde 2007”, apunta.
Un acuerdo por cumplir
Dicho informe fue publicado justo un año después de la fecha prevista para la entrada en vigencia del desmonte de aranceles al arroz, proceso que se detuvo tras el Gobierno dominicano en 17 de diciembre de 2024 emitir el Decreto 693-24 para limitar las importaciones de arroz al país.
Dicha ordenanza limita las importaciones de arroz estadounidense que superen dicha cuota; estas podrán acogerse a la cuota de la OMC de 17.810 tonelada métrica (TM), sujeta a un arancel ad valorem del 20 %. Fuera de estas dos cuotas, el arroz estadounidense estará sujeto a un arancel del 99 %.
De hecho, en el informe “República Dominicana avanza con medidas para proteger su industria arrocera de la competencia estadounidense en el marco del CAFTA-DR” señala que esas restricciones parecen contradecir el acceso libre de aranceles e ilimitado del que el arroz estadounidense debía gozar en República Dominicana a partir del 1 de enero de 2025, en virtud del Tratado de Libre Comercio entre la República Dominicana y Centroamérica (CAFTA-DR).
El informe publicado en enero del 2025, describe que el decreto se fundamenta en la Ley 75-24, que otorga al Consejo Nacional de Soberanía Alimentaria y Seguridad Nutricional (CONASSAN) del Gobierno dominicano la facultad de regular las importaciones de “productos sensibles” con fines de seguridad nacional.
Apunta que las restricciones introducidas por el Decreto 693-24 parecen incompatibles con el acceso libre de aranceles que el arroz estadounidense debía disfrutar en la República Dominicana a partir del 1 de enero de 2025, en virtud del CAFTA-DR.
La cuota preferencial de 23.300 toneladas métricas para el arroz estadounidense, establecida por el decreto, representa menos del 4 % del consumo anual estimado de arroz de la República Dominicana, que asciende a 650.000 toneladas métricas y tiene un valor aproximado de entre 450 y 500 millones de dólares.

Además, señala que, históricamente, República Dominicana se ha declarado autosuficiente en la producción de arroz, con una producción anual de entre 550.000 y 600.000 toneladas métricas.
Sin embargo, señala que esa supuesta autosuficiencia se ha logrado mediante sólidas políticas de apoyo interno y un marco comercial proteccionista. En la práctica, la República Dominicana a menudo ha necesitado importar pequeñas cantidades de arroz para satisfacer la demanda interna.
Subraya que en los últimos años, las importaciones de arroz se han limitado al monto permitido por el contingente arancelario (CR) estadounidense, negociado en el CAFTA-DR, que representa solo entre el 2 % y el 3 % del consumo local.
Precisa que cualquier importación adicional se ha restringido a cubrir déficits de producción mediante licencias de importación discrecionales emitidas por el Ministerio de Agricultura.
