"Rendición" de diario ante el narco detona polémica sobre prensa mexicana

MEXICO.-Un impresionante comentario editorial de un periódico mexicano, publicado en primera plana e interpretado como una aparente rendición ante los capos de la droga, ha desatado un debate nacional desde el palacio presidencial hasta las plazas de los pueblos más pequeños.

"¨Qué quieren de nosotros?", preguntó El Diario de Juárez a los cárteles del narcotráfico, cuya guerra por el control de la ciudad —fronteriza con El Paso, Texas— ha matado a casi 5.000 personas, incluyendo dos periodistas del propio periódico en menos de dos años.

"Ustedes son, en estos momentos, las autoridades de facto en esta ciudad… Indíquenos, por tanto, qué esperan de nosotros como medio", agregó el diario.

Para muchos mexicanos, se trata de una voz que finalmente expuso de una manera muy abierta e inusual la intimidación que se siente en todo el país.

"No les estábamos hablando directamente (a los narcotraficantes). Se trataba de un mensaje abierto", dijo el director de El Diario, Pedro Torres, en una de las decenas de entrevistas que ha otorgado desde la publicación del editorial el domingo.

"Queríamos provocar reacciones para llamar la atención sobre lo que sucede en Juárez y al final creo que ese objetivo se cumplió", agregó.

El tema ha dominado los titulares y los programas de debates durante dos días. Torres dijo que ha recibido llamadas de lugares tan lejanos como Rusia y Japón.

También trajo una andanada de acusaciones de colusión e incompetencia entre el gobierno y los medios de comunicación, cuya relación contenciosa sigue evolucionando una década después del final de los fuertes controles a la prensa que vivió México cuando un solo partido dominaba el gobierno.

Asimismo expuso las diferencias abismales entre los mexicanos que deben hacer frente cotidianamente a la violencia y los que viven en las partes más tranquilas del país, para quienes poco ha cambiado desde que el presidente Felipe Calderón lanzó una ofensiva contra los carteles con su llegada al poder, a finales de 2006.

"Muchas partes de la república no quieren entender que… para la gente (las cosas) han cambiado mucho en 10 años o poco menos, a un estado perdido de control", dijo José Carreño Carlón, un periodista y profesor que dirigió las relaciones con los medios para el ex presidente Carlos Salinas de Gortari.

"Hay casos de periodistas presionados por los criminales en su trabajo periodístico. Están en una posición cada día de dirigirse a las autoridades de facto", añadió El editorial puede ser un punto de inflexión para los mexicanos, que los llevaría a reconocer las fuerzas corruptoras de la libertad de expresión en un país considerado el más peligroso en América para los periodistas, según la ONU y la Organización de Estados Americanos.

El Diario expuso un sentimiento de impotencia que resuena en todo el país, dijo José Martín Mayoral Lozano, director de un periódico que prefirió limitar la cobertura de la delincuencia organizada desde que su automóvil fue incendiado en 2005 a manera de amenaza. "Esto es algo inusual", dijo en referencia al comentario editorial.

"Lo veo yo como una llamada al pueblo, a la sociedad, una llamada de conciencia de lo que está pasando en nuestro país", afirmó. Con la muerte la semana pasada del fotógrafo de El Diario Luis Carlos Santiago, de 21 años de edad, un total de 65 trabajadores de la prensa mexicana han sido asesinados desde el 2000, dijo la Comisión Nacional de Derechos Humanos de México.

La cifra incluye a Armando Rodríguez, el reportero de la fuente policial de El Diario, asesinado a tiros en 2008 mientras llevaba a sus hijas a la escuela. Un investigador federal sobre el caso también fue asesinado y no hay pistas.

El presidente Calderón se reunió el miércoles con grupos internacionales defensores de la prensa y les dijo que impulsará reformas legales para proteger a los periodistas y que creará un plan de seguridad a raíz de un informe del Comité para la Protección de Periodistas (CPJ por sus iniciales en inglés), que ha descrito la impunidad generalizada que rodea a los ataques en contra de los periodistas en México.

Bajo el plan de Calderón, que tomó como ejemplo uno similar de Colombia, el gobierno proporcionará protección a los periodistas amenazados, inclusive brindándoles seguridad o trasladándolos a un lugar seguro, dijo Joel Simon, director ejecutivo del CPJ. El plan podría ser lanzado incluso el mes próximo.

El gobierno de Calderón molestó a los grupos defensores de la prensa con su reacción inicial a la muerte de Santiago. Las autoridades condenaron el ataque, pero básicamente aceptaron la teoría de la fiscalía estatal de Chihuahua, de que el fotógrafo no fue asesinado por su trabajo, sino por razones personales. "Las autoridades tienen que ser muy cuidadosas, porque descalificar a un periodista o pretender de inmediato que no se trata de un asesinato por el ejercicio periodístico", dijo Gonzalo Marroquín, vicepresidente de la Sociedad Interamericana de Prensa, tras la reunión con Calderón.

"Puede ser una salida fácil para evitar el problema", agregó.

Los periodistas mexicanos culpan tanto al gobierno como a los carteles de la droga por la intimidación que enfrentan. Jorge Luis Aguirre, de 52 años, un periodista de Ciudad Juárez a quien se le concedió asilo en Estados Unidos días antes de que Santiago fuera asesinado, testificó ante el Congreso norteamericano que fue amenazado por un funcionario del estado de Chihuahua.

El camarógrafo de televisión Alejandro Hernández también busca asilo en Estados Unidos después de haber sido secuestrado en julio, presuntamente por el cártel de Sinaloa. Su abogado dice que teme tanto a los cárteles como al gobierno.

Sin embargo, la prensa mexicana también tiene cola que le pisen. A pesar de que se ha incrementado la independencia de la prensa en México, reina la corrupción, en particular en los mercados más pequeños del país.

Los salarios son bajos, dejando vulnerables a los periodistas ante los sobornos. La propaganda oficial sigue siendo una fuente importante de financiación para muchas publicaciones.

"Los criminales rutinariamente los sobornan, para que actúen como publicistas de los cárteles o para comprar su silencio", según un informe del CPJ. Eso, no obstante, también podría estar cambiando, según Carlos Lugo Galera, profesor de ciencias políticas en la Universidad Iberoamericana de México.

El editorial de El Diario de Juárez es una "llamada de conciencia … a la sociedad para que sea exigente con los procesos informativos… más exigente de información fidedigna", opinó.

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