Reformar la justicia
La procuradora general de la República tiene grandes planes en relación con la parte del sistema judicial dominicano que le toca administrar, de los cuales dio una vislumbre el pasado lunes en un acto público.
De acuerdo con la magistrada Yeni Berenice Reynoso, es necesaria una profunda transformación del Ministerio Público para convertirlo en agente de la paz social.
Abogó, además, por un Ministerio Público cercano a la población. “El ciudadano no debe vernos como burócratas”, afirmó.
En estas palabras la procuradora trasluce un sentir que debe de estar originado en la experiencia, visto su largo recorrido como fiscal y como responsable principal de la persecución de la corrupción desde el Ministerio Público.
La magistrada Reynoso debe de tener razón cuando ocupa su tiempo a pensar la necesidad de un remozamiento del sistema justicia.
Esta aspiración, sin embargo, tiene más probabilidades de resultar efectiva si va adelante a partir de alguna forma de diálogo con otros actores como el Poder Judicial y el Ministerio de Justicia, este último todavía en construcción.
Un diálogo a cualquier nivel entre instituciones siempre corre el riesgo de terminar convertido en humo, pero tratar de cambiar el rostro y la actitud de la justicia desde el punto de vista del Ministerio Público puede llevar a un resultado cojo.
Tal vez con la mediación del Consejo Económico y Social, una entidad poco aprovechada de la vida pública nacional, pueden alcanzarse resultados más extendidos en un ámbito bastante complejo como el de la justicia
La última ocasión en que el CES fue sacado de la modorra en que lo tienen los actores de la política dominicana debe de haber sido cuando el presidente Luis Abinader trató con los expresidentes H ipólito Mejía, Danilo Medina y Leonel Fernández la crisis haitiana.
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