Reforma de la Policía

Diversos sectores habían clamado en varias oportunidades y espacios por la reestructuración de la Policía Nacional. Muchos profesionales, incluidos los colectivos de los Derechos Humanos, se inclinan con el cierre definitivo del organismo.

Otros, sin proponer una fórmula convincente, son partidarios de una importante depuración, que abarque todos los rangos del cuerpo.

Indudablemente que hay que buscar una solución. La percepción de la sociedad dominicana es que la Policía Nacional no responde eficazmente ante la escalada de crímenes y delitos que nos arropa.

Independientemente del número de agentes que hay en las calles, no se ve una disminución equivalente y que ofrezca la certeza de que avanzamos en materia de protección civil.

El Poder Ejecutivo, en sintonía con una demanda social generalizada, dio un primer paso. Creó, mediante decreto, la Comisión Presidencial para la Reforma de la Policía Nacional.

La Comisión nace con una importancia capital; y sobre todo, con mucho trabajo atrasado en el área, ya que no será tarea de un día ofrecer soluciones convincentes a corto, mediano y largo plazo para reformar integralmente el cuerpo del orden.

Si el trabajo es arduo, la expectativa del pueblo dominicano en esta Comisión es mayor.

Esperemos de sus miembros: los ministros de la Presidencia y de Interior y Policía, el Procurador General de la República y el jefe de la Policía Nacional, el mejor resultado de la tarea encomendada.