Santo Domingo.-La Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) desmanteló una red de narcotráfico que utilizaba un lujoso hotel de la costa este del país para enviar cocaína a Puerto Rico en lanchas rápidas, partiendo de la marina del establecimiento, logrando realizar varias operaciones antes de ser descubiertos los implicados en la actividad ilícita.
Para transportar la droga hasta el hotel utilizaban vehículos alquilados en una reconocida rent car de la zona, unidades que no tienen impedimento para ingresar a los hoteles de Bávaro y Punta Cana.
La droga era llevada ala zona de Punta Cana desde Boca Chica.
La incautación de 50 paquetes de cocaína pura en poder del nombrado Ezequiel Belén Duarte, el 9 de diciembre, permitió descubrir los contactos que tenía la banda de narcotráfico.
Son buscados otros dos individuos, uno sólo identificado como El Flaco Miguel, definidos como los contactos empleados para sacar la cocaína del país en una lancha de nombre La Rubia.
Uno de los sospechosos, se informó, es empleado de otro hotel ubicado en Cabeza de Toro. Tras descubrirse esta operación, los organismos antinarcóticos (DNCD y Policía) decidieron montar una vigilancia discreta en establecimientos de la región cuyas marinas se sospecha son usadas por el narcotráfico.
Se trata de determinar cómo ingresaba la droga que manejaban esos individuos, si mediante bombardeos o a través del puerto Multimodal Caucedo, lo que es posible en razón de que los paquetes ocupados procedían de Boca Chica. Belén Duarte está preso en Higüey con medidas de coerción.
Miembros de banda pagaban RD$100 mil
Cada servicio que hacía Ezequiel Belén Duarte (Danny) para meter la droga al hotel era pagado a RD$100 mil por los miembros de la red.
Es la segunda organización criminal desmantelada en la región Este en los últimos días, de acuerdo a los reportes de la DNCD.
Hace una semana cayó un grupo de ocho individuos, cuatro de ellos nativos de La Romana, a los que les fueron ocupados 310 kilos de cocaína, alijo que sería llevado a Puerto Rico.
Esa banda, que tenía su centro de operaciones en un reconocido centro vacacional de esa ciudad, era dirigido por un boricua y su esposa.
Todos tienen medidas de coerción, pero faltan algunos por detener.