Reclamos de un no senador
La institucionalidad de un país no puede estar supeditada a las triquiñuelas de un político en particular, llámese como se llame.
¿Qué puesto al Consejo Nacional de la Magistratura está ahora reclamando Amable Aristy Castro si él no es un senador de la República porque se ha negado a juramentarse por mantenerse al frente de la Liga Municipal Dominicana?
El Senado actuó con una no muy acostumbrada responsabilidad política al escoger su delegado ante el Consejo Nacional de la Magistratura, organismo que tiene pendientes tareas impostergables que no pueden ser supeditadas a los caprichos de un hombre.
Ese organismo actuó conforme a la Constitución, pues sin dudas que la segunda mayoría en el Senado es el Partido Reformista Social Cristiano y se escogió como miembro del Consejo de la Magistratura al vocero de ese partido en el Senado. Así de simple.
La Ley Electoral define que un partido político mantiene su personería jurídica al hacer una alianza con otra organización.
Todo el país sensato estaba reclamando a Amable Aristy Castro que asumiera sus responsabilidades como Senador, pero éste prefería seguir burlándose de la institucionalidad del país.
Él todavía no es senador y carece de cualquier tipo de legalidad en la Cámara Alta por su decisión de no juramentarse. Por lo tanto no tiene derecho a reclamar posiciones en el Consejo Nacional de la Magistratura, porque simplemente no le corresponde.
El país debe tener claro que la situación en torno al tema se ha creado simplemente por la burla recurrente de Aristy Castro.
Probablemente, el Comité Político del PLD entienda que políticamente le resulta más reversar la decisión, que sólo sería posible si Félix Vásquez renuncia a la membresía del Consejo Nacional de la Magistratura, Amable Aristy Castro se juramente como senador y el que pleno de ese organismo entonces lo escoja a él.
Pero insistimos en que el Senado actuó correctamente y lo felicitamos por la lección dada.