Rebelde generación con causa!
Ya era hora, de que nos levantásemos de tener siempre una conducta sumisa! Estamos inmersos, como hace años no se veía en nuestro país, en una serie de protestas unánimes por parte de una juventud que clama y se manifiesta exigiendo el cese de la corrupción gubernamental, en contra del paquetazo fiscal, y de un mejor código penal para todos.
Las proclamas, manifestaciones y huelgas en reclamo de un gobierno más digno, de mejores condiciones de vida para nosotros, están a la orden del día. Aunque muchos continúen defendiendo a capa y espada, lo indefendible. Entusiasma y desborda ver a dominicanos de cualquier procedencia, comprometidos en todas partes del mundo, alzando banderas y proclamas en busca de mejorar lo que no está bien.
En ese sentido, sabemos, que fue aprobada la reforma fiscal por un Congreso complaciente y servil. Salvo un milagro de último momento, que pudiese modificar o cambiar ciertas cláusulas, tenemos esa pesada losa encima. A pesar de esta situación, nos queda como rebeldes con suficientes causas, la satisfacción de que los políticos dominicanos saben que no estamos ni estaremos callados ante estos abusos. Un gobierno que como todos, prometió en tiempos de campaña electoral hacer lo que nunca se ha hecho. Y en menos de tres meses sometió este proyecto fiscal, a un pueblo que no es el culpable del despilfarro vulgar cometido por ellos mismos, y que ahora exigen cumplir y tapar ese inmenso agujero fiscal.
Somos una sociedad muy dividida en grupos, pero estamos unidos por las mismas causas, por el mismo cansancio de tantos robos, pensiones privilegiadas, corrupción, mentiras económicas, códigos penales de risa, riqueza ilícita, etc .
Por este y otros tantos motivos antes expuestos, es necesario seguir reclamando mejoras para el país y la sociedad. Movimientos, como el del pasado domingo 11 de noviembre, y como aquellas manifestaciones que continúan sucediéndose fuera y dentro del país, deben estar basados en una organización equilibrada y los reclamos bien orquestados, bajo un mismo parámetro.
Urge que la población vuelva a creer en las protestas y manifestaciones, que nos unamos y salgamos a las calles pacíficamente y hacernos sentir. Ser conscientes que un pueblo unido, puede fomentar cambios positivos, fortalece la democracia y de paso, hacerles saber a los políticos del patio que estamos vigilantes de sus acciones. Esto es sólo el inicio .