Raphael a tumba abierta en un documental que se exhibe
España.-Llevo 50 años en los escenarios y no pienso bajarme de ellos, porque este tiempo me ha servido para aprender y ahora comienzan las cosas interesantes.
Así resume Rafael Martos (Linares, Jaén, 1945), Raphael, su medio siglo como artista en un documental que Antena 3 estrenará próximamente junto a una miniserie sobre el incombustible cantante.
Testimonio de él
Raphael: yo soy aquel, título de esta producción de BocaBoca, rememorará su trayectoria profesional y vital, a partir de testimonios del propio cantante, su familia y compañeros. El trabajo se inicia precisamente al compás de Yo soy aquel, y con Raphael en diferentes momentos de su vida interpretando ese tema, exponente de una carrera de éxito.
Estoy contento de haber conseguido un sueño. Toda mi vida he querido ser lo que soy y estoy feliz de haberlo logrado y poder trabajar en esto, explica ante la cámara.
También habla de sus comienzos, sus conciertos y viajes por toda España y del compositor Manuel Alejandro. Yo soy aquel intercala las declaraciones con la música y con imágenes en color o en blanco y negro y material gráfico que muestra a Raphael de niño, en la primera comunión o en Venecia, el día de su boda con Natalia Figueroa, en 1972, que causó un gran revuelo entre la sociedad biempensante.
También recupera actuaciones en París, Nueva York, Moscú o Buenos Aires, con el aforo agotado; su paso por el Festival de Benidorm, que ganó en 1962, o su primera actuación en el teatro de la Zarzuela
Por Raphael: yo soy aquel desfilan personas que han compartido escenario con él y valoran su carácter, su voz y su estilo. Como Miguel Bosé, que recuerda lo que aportó Raphael en el franquismo: En un mundo tan gris se salía de la mediocridad, no era políticamente correcto, no era socialmente correcto.
Alaska, una de las personas que más ha contribuido a la resurrección del mito, también reivindica su figura y asegura que hay pocos artistas, en el sentido global, capaces de crear algo nuevo aunque canten la misma canción. Raphael es ese gran intérprete.
Alejandro Sanz, por su parte, le considera un hombre de valores, con una especie de amor por el escenario casi religioso.
El documental revela cómo es su perfil más personal y su relación con Natalia Figueroa -mi amiga, mi confidente, mi mejor amante, mi compañera ideal- y con sus hijos, dos de los cuales, Alejandra y Manuel, también intervienen. Natalia define a su marido como gente de buen carácter y mucho genio. El documental habla del trasplante de hígado al que se tuvo que someter Raphael.