Nueva York.- En otoño e invierno, las tonalidades lila, violeta, lavanda y malva se cuelan de forma sutil en los ramos de novia más románticos y silvestres. Este color morado, que parece que seguirá el mismo fructífero camino que el burdeos y todos sus tonos alternativos, llena de frescura los diseños florales de la próxima temporada y también se asocia con propuestas de tallo largo o creaciones de inspiración silvestre.
En la red no es difícil toparse con ramos que recogen esa esencia campestre a través de pequeñas notas diferentes que suman mucho al resultado y que, además, fascinan a las que más saben de moda.
Con la flor más buscada
Dalias, calas y amaranthus protagonizan esta llamativa creación de Bukka Flores, donde el color se convierte en el hilo conductor de todo el ramo. La combinación de rosas, naranjas, morados (en la cascada de amaranthus) y granates da forma a una composición cálida y sofisticada, perfecta para quienes buscan un diseño floral con carácter. Lejos de concentrar toda la atención en una única variedad, esta propuesta apuesta por mezclar diferentes flores dentro de una misma gama cromática. Los tallos, dispuestos a distintas alturas, y la ligera caída de algunas flores aportan movimiento y consiguen un acabado natural y muy especial.
Fusión de colores
En Alicante y con un vestido de novia vaporoso con capa, firmado por Álex Vidal Atelier, se casó Noelia. Su look no pasó desapercibido en las redes sociales, como tampoco lo hizo su ramo nupcial, con anémonas, peonías, alelíes, abundante verde y notas moradas, obra de La Tartana. Una creación floral que estaba atada con una cinta de lino bordada (con flores y libélulas, su amuleto de la suerte) en la que estaba introducida una medalla de la Virgen de los Desamparados.
Los ramos de un solo tipo de variedad floral son una apuesta segura por la que no pasa el tiempo. Ante la duda, muchas novias recurren a este tipo de propuestas florales que pueden acompañar estilismos clásicos o escultóricos de invierno. El de la imagen es un versátil ramo de tallo largo realizado con claveles de color morado.
Desde hace varias temporadas son muchos los halagos que recibe un diseño floral, el que se encuentra sobre estas líneas, que une lo mejor de la esencia campestre con el saber hacer de Inés Urquijo. El maxiramo, romántico y de esencia teatral, es irregular y presentaba toda una fusión de tallos a diferentes alturas, entre ellos algunos con flores color malva.
a llegada del otoño invita a incorporar al look nupcial composiciones florales de aspecto natural y cierto aire silvestre y en ellas se cuela el color morado. Un buen ejemplo es este ramo en cascada, una propuesta con mucha personalidad en la que la hiedra y la esparraguera adquieren todo el protagonismo gracias a su caída, creando un efecto desenfadado. A esta base vegetal se suman flores como los cosmos en rosa y las dalias, que aportan delicadeza, volumen y un punto romántico al conjunto. El resultado es un diseño vistoso y elegante, perfecto para acompañar un vestido de Romancera. Frente a los tradicionales bouquet, las composiciones de este tipo ofrecen una alternativa diferente para las novias que desean un acabado más espontáneo, con más movimiento.