Rafelito a Go-Go

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Se acerca la etapa más cruenta de la campaña.

Durante estos meses y siendo más agresiva al final, se hará necesario un filtro muy especial para las informaciones que serán bombardeadas a los electores. El juego político no tiene límites y cuando evidentemente, perder el poder es previsible, la mentira no tendrá frenos.

Así veremos pues, que las acusaciones de parte y parte abundarán, convirtiéndose, a veces, en un diálogo de sordos, basado exclusivamente en imputaciones que, sobre todo, para los noveles votantes no permiten distinguir quién miente y quién no.

Me parece una salida fácil, por demás inútil, simplemente decir que un gobierno es más corrupto que otro. Prefiero irme a los hechos, como éstos:

Quiero recordar a mis lectores que Milagros Ortiz Bosch luego de ser Senadora, fue Vice Presidenta de la República y Secretaria de Educación. Ha transitado una larga carrera política y hasta el día de hoy sólo exhibe transparencia, conocimiento y entrega.

En su gestión educativa no hubo intoxicaciones masivas, no hubo textos multimillonarios botados a la basura, ni quiebras de seguros médicos de maestros.

Evoco al Dr. Hugo Tolentino Dipp quien fue Secretario de Relaciones Exteriores; ya antes había sido Rector de la UASD y Presidente de la Cámara de Diputados. Nunca ha sido cuestionada ni su capacidad ni su pulcritud en el manejo de los fondos públicos bajo su responsabilidad. En su gestión no se abultó la nómina, no se cobraba (en pesos ni en dólares) sentado en su casa, ni la institución fue la vaca partidaria para ordeñar.

Rememoro también que al frente de la Secretaría de Trabajo estuvo el una vez Senador, Dr. Milton Ray Guevara, destacado jurista, intelectual, historiador, con una hoja de servicios privada y pública que puede ser sometida a cualquier escrutinio. En aquella época los Subsecretarios no llegaban a 10; ahora son 30 Vice Ministros “ADPeledeístas”.

También me viene a la mente Doña Rosa Gómez de Mejía, y con ella, la auténtica vocación de ayuda, expresada en la majestuosidad sencilla con que se realizaban las actividades del Despacho de la Primera Dama. Gran contraste con un presupuesto más que generoso en un gobierno deficitario y, la utilización de una función pública para proyección personal.

Estos son casos concretos, de dependencias e individuos específicos, con los que se puede comparar de tú a tú en cualquier aspecto. No se trata de señalamientos y declaraciones vacías y alegres como las que vierte un peregrino intérprete político.

Ese ritmo ya no se baila….Rafelito a Go-Go.

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