Radar Deportivo
Sin romanticismos
El béisbol profesional es un negocio, para muchos bastante
redondo, pero como en todas las actividades, debe mantener y hacer que el público tenga la percepción de cierto sentido de humanidad.
Traigo esto a colación por el despido masivo de jugadores que lo dieron todo por sus respectivas causas, al punto de que son considerados hasta cierta forma como iconos de esas organizaciones, sin embargo, son despedidos, mejor dicho botados, peor que perros realengos, dado que los que tienen dueño permanecen todo el tiempo en casa.
Quiero citar los casos de Alberto Castillo, con las Águilas, y Neifi Pérez, con los Leones. Al primero no le dieron ninguna opción, y al segundo se alega que le ofrecieron ser asistente del gerente, información aún no confirmada.
Uno de los méritos de algunos dueños de equipos ha sido mantener en sus respectivas organizaciones cierto respeto hacia sus grandes ídolos, situación que valora el fanático en términos generales. Para muchos, esa posición que están adoptando los equipos es producto de que aunque figuras de primer orden por años en esos equipos, esos peloteros siempre han puesto por delante sus intereses económicos, por lo que nunca han transigido ante nada ni nadie cuando entran en juego los factores económicos.
Pero cierto o no ese argumento, los fanáticos perciben esas bajas como un maltrato a hombres que dieron su pellejo por las respectivas causas.
RADARES.- Julio César Chávez Jr. ganó el sábado por nocaut en el primer asalto ante el estadounidense Jason Lehoullier, pero ni así logra despejar la imagen de que solo le gana a boxeadores de tercera categoría. En otros combates, el venezolano Nehomar Cermeño venció al mexicano Cristian Mijares. El boricua Iván Calderón dispuso del filipino Rodel Mayo y retener su título minimosca OMB. El próximo sábado Floyd Mayweather Vs. Juan Manuel Márquez. ¡Qué pelea!
