Radar Deportivo
El deporte necesita cambios radicales
Siempre se ha sostenido, y muchas veces con razón, que los atletas dominicanos son los mejores del mundo. Esa percepción tiene mucha lógica, producto de los resultados que obtienen en eventos de primer orden, aun cuando las condiciones en que desenvuelven sus actividades, en todos los sentidos, no son mínimamente propicias para su desarrollo integral.
Por lo tanto, no se abulta la realidad cuando se afirma que nuestros atletas son verdaderos héroes.
Los resultados obtenidos en el Premundial de baloncesto en Puerto Rico no podían ser mejores, tomando en consideración el letargo que impera en la dirigencia deportiva prácticamente en todos los órdenes. No es un secreto que los dirigentes federados experimentan un desgaste natural por los tantos años al frente de esos organismos, huérfanos de sangre nueva, con otra visión que enrumbe el deporte por mejores senderos. Mientras no se dé ese paso, se podrán obtener resultados parciales, pero no se producirá el despegue que se requiere en términos generales, debido a que ese agotamiento mantiene en un letargo a la dirigencia deportiva.
Hasta que no se inicie un proceso en ese sentido, seguiremos cabalgando por caminos empedrados y realizando grandes inversiones con magros resultados.
Pero como nadie se anima a dejar el poder que significa administrar millones de pesos, becas y viajes en primera clase, estando al frente de esos organismos, en algún momento tendrá que materializarse un movimiento que produzca una verdadera revolución dirigencial.
Aunque ahora parece muy difícil que se produzca, debido al poder que dan esos recursos, no hay duda que se requiere con urgencia una perestroika en el deporte dominicano.
RADAR. Quienes se benefician de los estadios de béisbol, deben invertir para mantenerlos en buenas condiciones.
