Radar Deportivo
Una verdadera vergüenza
No hay justificación válida para que todos los complejos deportivos diseminados por la geografía nacional estén en completo estado de abandono.
No se compadece que contemos con una dirigencia deportiva huérfana de iniciativas mínimas para mantener en estado más o menos adecuado sus instalaciones deportivas.
Existe un parasitismo de tal magnitud, que muchas de esas obras están deterioradas, o en proceso de estarlo, por simples reparaciones que costarían algunos miles de pesos.
Si bien es cierto que obras como piscinas olímpicas tienen que contar con grandes presupuestos, no se justifica que una instalación no funcione por falta de cuatro o cinco sanitarios.
¿Qué puede costar media docena de sanitarios, para que una o varias ferreterías de las provincias que cuentan con complejos no puedan aportarlos? ¿Cómo es posible que costosas edificaciones estén a expensas de todo el que quiera penetrar por falta de algunas puertas?
No hay explicación lógica para que la población en general, conjuntamente con las autoridades policiales y militares, no se encarguen de velar por el buen mantenimiento de esas obras.
Este tipo de problemas ha sido tratado en tantas oportunidades que ya uno está harto de que no se le haga el mínimo caso, que todo siga igual, manga por hombro, y que se salve quien pueda.
Así las cosas, hay que colegir que por tantas irresponsabilidades que existen en todos los entornos de esta sociedad, unos estúpidos radicados en Inglaterra afirman que este es el segundo país más feliz del mundo.
RADARES.- Observando el pasado lunes al veterano John Smoltz frente a los Atléticos de Oakland, hay que colegir que Pedro Martínez debe estar en mejores condiciones. Y eso que a Smoltz lo firmaron por ocho millones por una temporada…La ciudad deportiva Juan Marichal parece que seguirá siendo un sueño, debido a los graves inconvenientes económicos.
