Radar Deportivo
Hay que hacer algo para salvar obras
Uno de los grandes errores que históricamente ha confrontado el deporte dominicano es la falta de mantenimiento de sus instalaciones. Obras que durante años han sido requeridas por las comunidades, luego son abandonadas como por arte de magia.
¿Cómo es posible que una sociedad con tantas limitaciones como la dominicana abandone a suerte obras multimillonarias, muchas levantadas con préstamos con organismos internacionales?
¿En qué cabeza cabe que a nadie, dirigentes y autoridades, le duela esa penosa situación? Lo que está ocurriendo es una vergüenza indescriptible. Sin temor a equívocos se puede afirmar que República Dominicana es uno de los países con más instalaciones por kilómetros cuadrados, pero es también al mismo tiempo la de mayor cantidad de obras en camino al total deterioro.
Este es un fenómeno que se viene arrastrando desde hace muchos años, sin que al parecer le duela absolutamente a nadie. ¡Qué lástima!
