Entró en la cocina de su casa y se encontró una araña inmóvil en la pared, y no tuvo mejor idea que accionar un lanzallamas improvisado e incendió la casa del vecino en Chile.
El culpable del incendio les dijo a los bomberos que solo quería matar a la araña, pero debido al mal funcionamiento de su lanzallamas casero prendió fuego a la casa del vecino; mientras que la suya quedó casi intacta.
Además de matar al insecto, el fuego tomó la telaraña y se expandió al entretecho, y la mala suerte la sufrió el vecino que usaba viruta como aislante térmico.