Que una comisión mediara en impasse

El dedo acusador apunta al presidente de la Junta Central Electoral, Roberto Rosario, por el impasse que sacude a ese organismo tras la renuncia de Miguel Ángel García como administrador general de Informática por alegadas diferencias personales con el director del Centro de Cómputos, Franklin Frías.

Sucede que los jueces Eddy Olivares y César Féliz Féliz eran partidarios de que una comisión fuera integrada para que investigara la magnitud de la disputa entre García y Frías para buscarse una salida.

Sin embargo, según los informes, Rosario estuvo renuente en todo momento a la mediación y así aceptar que García abandonara la posición.

Para esto Rosario habría contado con el apoyo de los jueces Rosario Graciano y José Ángel Aquino, quienes ahora no quieren hablar del conflicto.