Las apertura de años escolares suelen ser complicadas para las familias y el gobierno, en vista de que el tiempo de las vacaciones nunca es bastante para las familias, que para el regreso no encuentran la manera de cubrir los gastos de volver a clases, ni siquiera con la ayuda oficial, que no es poca.
En cuanto el Ministerio de Educación, es lo mismo, porque el tiempo, y por lo visto el dinero, nunca les alcanza para hacer su parte en el acondicionamiento de los planteles para recibir a los que estaban y a los de nuevo ingreso.
En esta ocasión las autoridades educativas han tenido que vérselas con una ADP más exigente que nunca, con dirigentes dispuestos a todo a lo largo y ancho del país.
¿Qué es lo que está pasando? El único ingrediente novedoso en la apertura de este año lectivo es la evaluación de desempeño, de la que está supuesta a derivarse una mejora en los sueldos, ¿será esto?