Santo Domingo. – La posposición del encuentro del Consejo Nacional de la Magistratura (CNM), en el que se tenía previsto escoger seis jueces faltantes de la Suprema Corte de Justicia (SCJ), así como a su presidente, ha dado paso a demandas diversas, propuestas de candidatos y variados rumores en torno al organismo que preside el mandatario Luis Abinader.
Entre las demandas figura la de escoger al menos cuatro mujeres entre los seis puestos vacantes de la, con lo que se garantizaría una representación femenina de por lo menos un tercio de los 17 integrantes de la Suprema Corte de Justicia.
También se reclama que el próximo presidente de la Suprema, sea un juez de carrera.
A diferencia de otros momentos, el debate no se ha concentrado tanto en el ámbito político, sino entre organizaciones de la sociedad civil, abogados y juristas vinculados al sistema de justicia, quienes han externado preocupación por la prolongación del proceso.
El abogado Carlos Balcácer advirtió que la elección pendiente no debe efectuarse bajo el criterio de proteger a los actuales actores políticos frente a eventuales procesos judiciales en el futuro, como presume que ha ocurrido en otras ocasiones.
Indicó que, a la hora de la verdad, los jueces terminan tomando decisiones conforme a sus propios criterios, independientemente de cualquier compromiso previo que pudiera suponerse como resultado de su designación.
Participación Ciudadana reclama convocatoria CNM para completar Suprema
El coordinador de Participación Ciudadana, Pancho Álvarez, consideró necesario que el presidente Abinader convoque cuanto antes al Consejo Nacional de la Magistratura, cuya última reunión fue pospuesta hace una semana por problemas de agenda, sin que hasta el momento se haya fijado una nueva fecha.
A su juicio, la falta de una convocatoria genera incertidumbre y alimenta especulaciones sobre las razones por las que el organismo no ha concluido el proceso de selección.
"Esta convocatoria ya es necesaria porque, sencillamente, al no realizarse la reunión se genera mucha incertidumbre y surgen especulaciones sobre por qué no se está reuniendo el Consejo Nacional de la Magistratura", expresó.
Álvarez sostuvo que, más allá de completar las vacantes, la escogencia representa una oportunidad para fortalecer la carrera judicial y avanzar hacia una representación más equilibrada de hombres y mujeres en el máximo tribunal ordinario.
En ese sentido, reiteró la posición de Participación Ciudadana de que la presidencia de la Suprema Corte sea ocupada por un juez proveniente de la carrera judicial.
Aclaró que la Constitución permite designar a una persona ajena a esa carrera y reconoció que algunos presidentes anteriores, seleccionados bajo esa modalidad, realizaron una buena labor.
Sin embargo, consideró que ha llegado el momento de que un magistrado de carrera asuma esa responsabilidad, tomando en cuenta que tres cuartas partes de los integrantes de la Suprema deben provenir de ese sistema.
En cuanto al equilibrio de género, recordó que actualmente solo dos mujeres ocupan posiciones en el tribunal, por lo que entiende necesario que al menos cuatro de las seis plazas disponibles sean asignadas a magistradas.
"Se espera que, de las seis personas que se designen, por lo menos cuatro —ojalá cinco— sean mujeres, para respetar lo que manda la Constitución de la República", manifestó.
Una opinión parecida tiene Tobias Crespo, el diputado que representa a la Fuerza del Pueblo ante el Consejo Nacional de la Magistratura. Crespo aspira a que al menos cuatro o cinco, de los seis puestos vacantes sean mujeres.
En su caso, restó importancia a la posposición del encuentro coincidiendo con las razones dadas por el Consultor Jurídico del Poder Ejecutivo, Antoliano Peralta, quien lo atribuyó a la agenda del presidente de La República.
Cury advierte improvisación
De su lado, el jurista Jottin Cury cuestionó la prolongación del proceso y consideró injustificable que, después de varios meses de espera, todavía no se haya concretado la renovación de los integrantes de la Suprema Corte de Justicia.
Afirmó que la demora hacía suponer que el Consejo Nacional de la Magistratura estaba trabajando en una conformación cuidadosamente evaluada, pero entiende que los acontecimientos recientes evidencian improvisación.
"Ya es hora de que se escojan los magistrados que van a conformar la Suprema Corte. Esto tiene que producirse cuanto antes", sostuvo.
Cury estimó que el organismo debería poner fin a la situación esta misma semana y garantizar una selección sustentada en la independencia, la honestidad, la capacidad y la trayectoria de los aspirantes.
Advirtió que la incertidumbre alrededor del proceso afecta la credibilidad del sistema judicial, una condición que considera indispensable para el funcionamiento de la democracia.
"Sin un Poder Judicial sano, la democracia sencillamente no opera, no funciona", afirmó.
El jurista también expresó preocupación por los apoyos públicos que han surgido alrededor de determinadas candidaturas, una práctica que, según dijo, no había observado con tanta intensidad durante su trayectoria profesional.
A su entender, esas manifestaciones contribuyen a distorsionar un proceso que debería estar alejado de los intereses políticos y concentrarse en la idoneidad de quienes serán responsables de administrar justicia.
"Ha habido mucha indecisión, muchos rumores e incluso se ha visto un apoyo público que nunca se había visto en mi carrera profesional. Eso no debería ocurrir en este tipo de casos, porque se supone que esos no son puestos políticos", señaló.
Cuestiona permanencia de magistrados
Otro aspecto planteado por Cury es la posibilidad de que algunos magistrados sean ratificados nuevamente, lo que, a su juicio, limita las oportunidades de renovación dentro de la carrera judicial.
Consideró excesiva la permanencia de jueces que, mediante sucesivas confirmaciones, podrían completar 21 años en la Suprema Corte e incluso aspirar a períodos adicionales.
En ese sentido, propuso limitar las ratificaciones para que los magistrados permanezcan un máximo de 14 años en sus funciones, equivalentes a dos períodos de siete años.
Como referencia, mencionó que los jueces del Tribunal Constitucional ejercen por un período de nueve años, mientras que en la Suprema Corte la posibilidad de nuevas confirmaciones permite una permanencia considerablemente mayor.
Para Cury, el Consejo Nacional de la Magistratura debe evitar que las presiones externas, los respaldos públicos y las expectativas particulares terminen condicionando una decisión de tanta importancia para la institucionalidad democrática.
Mientras tanto, la ausencia de una nueva fecha para la reunión del organismo mantiene abierto el debate sobre la composición que tendrá la Suprema Corte de Justicia y los criterios que prevalecerán en la escogencia de sus integrantes.