Que se reconsidere
Por muy apretada que esté la economía de un país, lo último que debe tocarse para ahorrar recursos es la educación, la cual llega a las masas populares en gran medida a través de la lectura.
Permitir que una biblioteca cierre sus puertas revela un desconocimiento de la importancia de la lectura y el estudio en una sociedad.
En nuestro país, la Sociedad de Bibliófilos ha pegado un grito al cielo ante los temores de tener que cerrar su biblioteca Enrique Apolinar, la principal en su género de la región del Caribe, indicando que el Ministerio de Cultura le ha suspendido su ya modestísima subvención de RD$100,000 mensuales.
Se trata de la única biblioteca del país, y una de las principales de la región, especializada exclusivamente en temas dominicanos y caribeños, con más de 15 mil volúmenes.
Pero además de eso, la Biblioteca realiza constantemente una importante actividad cultural cuya desaparición constituiría un duro golpe para la sociedad dominicana.
EL DÍA hace suyo el clamor de los bibliófilos cuando dicen: Esperamos que alguna instancia oficial pueda valorar la importancia de que siga existiendo una institución seria como la Sociedad Dominicana de Bibliófilos, que contribuye de manera desinteresada al desarrollo cultural, y restituya la subvención que por años veníamos recibiendo, con efecto retroactivo a enero, y que reponga también los últimos meses de subvención de 2012.
Que se reconsidere la medida que comentamos, ese es nuestro pedido.
