Martes, 23 de julio, 2019 | 7:36 am

Que se diga todo



El caso de una mujer estadounidense golpeada mientras vacacionaba en un hotel de República Dominicana fue ampliamente difundido en Estados Unidos y en Canadá, casualmente dos de los principales mercados emisores de turismo hacia el país.

La versión que originalmente ofreció la mujer tenía tantas lagunas que dejaba abiertas muchas interrogantes.
Las autoridades dominicanas están en la obligación de esclarecer ese suceso y compartir todos los detalles comprobados que salgan a relucir.

El Ministerio Público y la Policía Nacional le deben al país una reconstrucción de los hechos en los que se respondan cuestiones tan elementales como qué fue lo qué realmente ocurrió, cuáles fueron las causas de que ocurriera, quiénes participaron directamente en el hecho y si hubo participación indirecta.

Este caso ha dejado de ser algo privado tan pronto la mujer golpeada lo hizo público y por el efecto que el mismo ha tenido en la imagen sobre la seguridad de los turistas en el país.

El país merece que se le informen todos los detalles, sin guardar nada, y hacerlo de manera oficial, mostrando todos los elementos que llevaron al esclarecimiento del caso.
En este caso no hay nada que guardar, ni pudores que proteger.