Que impere la sensatez
El gran privilegio de las autoridades salientes está en la característica del traspaso de mando, ya que lo deja en manos de hombres y mujeres con vocación y orígenes idóneos para mantener una correcta continuidad de los compromisos del Estado.
En tal sentido no sería prudente involucrar a importantes ministerios y oficinas del Estado en concursos, compras y licitaciones millonarias para que sean ejecutados antes del 16 de agosto, fecha de entrega y formación del gobierno que surgió fruto de las pasadas elecciones.
Un ejemplo bastaría como argumento. Viene de los litorales del Ministerio de Interior y Policía (MIP), que anunció hace varias semanas el inicio de un proceso de licitación para invertir RD$284 millones de pesos en la compra de camiones de bomberos y ambulancias.
Lo sensato sería que esta y otras inversiones de igual naturaleza se dejaran para ser ejecutadas sin la prisa y el nerviosismo de los días que corren.
El gobierno que se instalará tendrá tiempo suficiente para hacer esta y otras transacciones de igual magnitud y que requieren el compromiso y la garantía, a corto y largo plazo, del Estado.
La precariedad del servicio de los bomberos, por la falta de equipos, muchos en estado de obsolescencia, todos la conocemos.
El momento por el que pasa el país no aconseja hacer grandes y desproporcionadas inversiones.
Sería cuestión de que impere la sensatez y esperar un poco más para que todas las estaciones del país puedan ser favorecidas con el anunciado programa de fortalecimiento de los bomberos, que incluye no solo la compra de vehículos y equipamiento, sino también un plan de capacitación y mejoría en los salarios.
leídas
