¡Qué fiasco!
La falta de interés y nuestra famosa cultura de irresponsabilidad están amenazando el JUEGO DE ESTRELLAS -que debería llamarse intercambio deportivo- en nuestro torneo de béisbol de invierno.
El esfuerzo que está haciendo Mario Soto y su equipo de trabajo para realizar un evento de calidad es digno de admiración, pero la dejadez de un grupo de peloteros con unos sentimientos hacia el prójimo cuestionables empañan la posible lucidez de ese compartir deportivo.
En Venezuela lucimos muy pobres, no pusimos en el terreno a los peloteros más destacados en el torneo (ese es el atractivo de un juego de estrellas) y eso trajo como resultado un marcador 4-0 a favor de los pupilos de Hugo Chávez.
Mario Soto ha dicho que los recursos recaudados en esas actividades van destinados a un fondo para beneficio de expeloteros que necesitan ayudas especiales.
Pregunto: ¿Esos peloteros que dan excusas BARATAS no necesitarán en un futuro esas ayudas? ¿Después de ese fiasco en Venezuela no habrá medidas drásticas de parte de la Liga de Béisbol Profesional y la Federación de Peloteros? ¡Coooncho!