Jerusalén.-Vladimir Putin estimó ayer que la transición hacia la democracia en los países de la primavera árabe tiene que realizarse de manera civilizada, al iniciar ayer en Israel su primera gira por Medio Oriente desde que asumió nuevamente la presidencia rusa.
Desde que empezó la primavera árabe, Rusia se esfuerza por convencer a sus socios de que los cambios democráticos tienen que llevarse a cabo de manera civilizada, declaró Putin, durante una conferencia de prensa conjunta con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu.
Para el jefe de gobierno israelí, es necesario encontrar el modo de acabar con las matanzas y el terrible sufrimiento del pueblo sirio y de promover la paz, la seguridad y la estabilidad en la región.
Netanyahu pidió que se refuercen las sanciones contra Irán, al que las potencias occidentales e Israel acusan de intentar fabricar la bomba atómica, pese a que Teherán lo niega.
Anteriormente, el presidente israelí, Shimon Peres, había declarado que Rusia puede aportar una contribución decisiva a la paz en Medio Oriente.
Poco después de su llegada a Israel, el jefe de Estado ruso pronunció un discurso en la inauguración de un monumento erigido en memoria de los soldados del Ejército ruso que contribuyeron a la victoria sobre la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial, en Netanya, al norte de Tel Aviv.