Puntos críticos por insuficiencia de desagüe deben ser intervenidos previo a huracanes
- Alerta. Se estima que los fenómenos atmosféricos podrían agravarse en cada temporada ciclónica. Impacto. Tormentas y huracanes generan gran acumulo de agua
Santo Domingo.- Para evitar grandes riesgos urbanos y situaciones que pongan en peligro la vida de ciudadanos, más de una decena de puntos críticos, relacionados con deficiencias del drenaje, deben ser intervenidos de cara a la temporada ciclónica 2026, que inicia este primero de junio.
Entre las áreas donde deben construirse sistemas de drenaje complementarios en el Gran Santo Domingo, figuran el malecón del Distrito Nacional; el entorno del club Los Prados en el sector del mismo nombre; la calle Doctor Defilló frente al periódico El Caribe y Leche Rica.
Igual en la avenida Luperón desde el sector Los Ríos hasta el malecón, y las urbanizaciones al oeste de la avenida Luperón. A estos sectores se suman la urbanización Constelación, próxima a la Universidad INTEC, en los Jardines del Norte, así como la avenida Gustavo Mejía Ricart con Núñez de Cáceres.
La recomendación la hace Osiris de León, reconocido ingeniero geólogo especialista en geociencias, sismicidad y prevención de desastres, al ser abordado respecto a la posibilidad de que los fenómenos naturales sean de mayor intensidad durante esta temporada ciclónica.
“Hay que canalizar los ríos Haina y Nizao porque están sedimentados y sus desbordamientos pueden arrasar comunidades vecinas; hay que canalizar las cañadas de La Puya, Las 800 de Los Ríos, Guajimía, Arroyo Lebrón, y la cañada de La Zurza.
También hay que construir drenes franceses en el km 22 de la autopista Duarte, al tiempo de robustecer entradas y salidas de los túneles de la Av. 27 de Febrero y Av. Las Américas” para evitar situaciones como la ocurrida en la Av. 27 de Febrero con Máximo Gómez en noviembre de 2023, detalla el geólogo.
Propuso que con antelación se asignen brigadas de la Defensa Civil en los ríos Ozama, Isabela y Haina, con énfasis en Batey Palavé, Los Tres Brazos, La Zurza, Las Cañitas, Gualey, Guachupita, La Ciénaga, Los Guandules, entre otros puntos, como forma de prevención y respuesta rápida ante posibles grandes inundaciones por lluvias torrenciales.
Tormentas
“Para esta temporada ciclónica 2026, que inicia oficialmente este primero de junio, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos (NOAA) proyecta entre 8 y 14 tormentas para la cuenca del Atlántico, porque este año no tendremos el fenómeno de La Niña, sino el fenómeno de El Niño, pero acentuado con mucho calor”, refirió De León.
Dijo que, de ese número de tormentas estimadas por la NOAA, entre 3 y 6 podrían alcanzar categoría de huracán, y de ellas, 3 podrían adquirir categoría 3 en la escala Saffir-Simpson, con potencial para producir muchos daños en territorios costeros.

Significa que, en la última semana de octubre del pasado año 2025, la tormenta Melissa pasó al sur del país, dejando lluvias, inundaciones y daños desde La Romana hasta Pedernales.
Sin embargo, rememoró que cuando Melissa tocó el extremo suroeste de Jamaica ya era un poderoso huracán de categoría 5, con vientos máximos sostenidos entre 295 y 300 kilómetros por hora, y ráfagas entre 400 y 450 kilómetros por hora, siendo los vientos de mayor velocidad medidos en el Atlántico, y situaciones particulares de ese tipo se van a estar repitiendo cada vez más frecuentemente, fruto del cambio climático.
De ahí que, toda la región del Caribe deba prepararse desde ya para fenómenos meteorológicos cada vez más agravados.
Se recuerda también, que las recientes lluvias repentinas caídas en la ciudad de Santo Domingo el pasado mes de abril generaron fuertes inundaciones que pusieron en tensión a gran parte de la población, principalmente porque las del 8 de abril fueron en la madrugada y acumularon 440 milímetros por metro cuadrado en pocas horas.
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