Punta Cana, desarrollo turístico

Un soñador, Frank Rainieri, proyectó el futuro y pensó en Punta Cana como un proyecto de desarrollo turístico de un alcance tal que solo el tiempo y la confianza en el negocio hotelero pondría límites.
Hoy, a cuarenta años de su fundación, el sueño todavía no tiene fronteras. Ese sueño está a la vista de todos y despierta con satisfacción a muchos inversionistas que durante años han visitado al mayor complejo hotelero e inmobiliario de la región Este, ubicado en la provincia La Altagracia.
La vocación turística fue descubierta desde muy temprano, con solo ver durante cinco segundos las playas de arena blanca y fina, bañadas por un mar de un suave color azul verdoso.
El complejo, que hace 40 años era apenas una decena de cabañas, creció.
Constituye la punta de una inversión turística superior a los 1,500 millones de dólares. No ha dejado de crecer y hoy constituye el principal modelo turístico. El aeropuerto internacional de Punta Cana recibe al año más de dos millones de visitantes.
El sueño se ha convertido en una sólida inversión y la mejor prueba que hace de la región Este una zona de importantes negocios. Negocios de toda índole, lícitos, que empiezan como aquel sueño lejano. Sueños que llegan en los ojos de turistas y se transforman en nuevos inversionistas que aúnan esfuerzos con Rainieri y otros hombres que entienden la fuerza de desarrollo de la República Dominicana.
Levantados en forma de cabañas, hoteles, centros de recreo y esparcimiento, los sueños dan sus frutos. Hay hombres iluminados con sueños fuertes, que viven y se hacen más vigorosos aliados a las inversiones. Felicidades a Frank Rainieri y los inversionistas que conforman el grupo de Punta Cana.