Un poblado suburbano de Cincinnati está abrumado por el olor de los gatos: los vecinos mantienen cerradas las ventanas debido a la pestilencia que plaga los vecindarios.
El concejo local de St. Bernard ya presentó varias quejas por el insoportable olor de los gatos callejeros que rondan las zonas residenciales, reportó el diario The Cincinnati Enquirer.
La concejal Diana Schildmeyer dijo que los desechos de los felinos son tantos que necesitan actuar.