Sábado, 20 de julio, 2019 | 2:58 pm

Prueba reprobada del sector turístico



Suministrar información veraz y oportuna representa una de las armas más eficaces para contrarrestar cualquier campaña negativa, incluyendo la que se puede montar contra un país, como al parecer ocurre en la actualidad contra República Dominicana.

También ayuda poner al descubierto a los artífices de las mismas y los intereses que la motorizan.

El país ha vuelto a ser víctima de una despiadada campaña que ahora busca hacerle daño a la industria turística frente al que ahora es nuestro principal país emisor: Estados Unidos.

El eficiente sector turístico privado en este caso ha sido negligente en grado superlativo.

Cuando la bola de nieve iba en crecimiento decidieron mirarse las caras y adoptar la genial estrategia de “no decir nada”, de ponerse a llorar como novias (o novios para no ser sexista) desplantadas.

¿Qué les costaba a las autoridades dar un parte oficial, con la información recopilada en el caso de la señora agredida en un hotel por razones que ya las autoridades tienen bastante documentadas y que nada tiene que ver con delincuencia común?

¿Porqué las autoridades no han señalado de manera transparente cuál fue la causa de muerte de una pareja estadounidense que vino muy receptiva a experimentar para tener un inolvidable décimo aniversario de bodas?

¿Qué justifica la timidez para revelar si la señora que lamentablemente murió por problemas cardíacos poco tiempo después de llegar a un centro turístico del país tenía una enfermedad preexistente?

Se han olvidado los estrategas del Gobierno y del sector turístico que la información es el principal antídoto contra el rumor.

También se han olvidado que la materia prima de las informaciones que usan los de la campaña en contra del país salen de la República Dominicana.

¿Qué agencia gubernamental ha atendido los requerimientos informativos de los medios periodísticos estadounidenses que han venido al país?

El sector turístico, privado y oficial, se quemó en esta prueba, pero no lo podemos dejar solo, porque el daño afectaría a todos.

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