Proyectos concretos para Haití

La causa de Haití, independientemente de los temas que se traten en las diversas cumbres regionales y mundiales, está presente. Esta vez se escuchó su voz en uno de los foros de la Cumbre Europa-Latinoamérica, que cerró hace poco en España.

En esta ocasión, los anfitriones de la próxima cumbre en solidaridad con Haití –que está programada para hacerse en Punta Cana, a principios de junio– el presidente Leonel Fernández y el primer ministro haitiano Jean-Max Bellerive, hablaron para explicar que a dicha convocatoria los delegados invitados tienen que traer proyectos concretos.

La idea, en otras palabras, es que haya una cumbre práctica, que nada quede en promesas futuristas, que se presenten proyectos concretos, realizables a corto, mediano y largo plazo, con una sustentación viable en el tiempo, y que puedan permitir desembolsos de dinero o ejecuciones factibles.

Eso, de manera concreta, debe traducirse en la inversión de recursos, dólares y euros convertidos a la moneda nacional, para incentivar la macroeconomía, las construcciones, el diseño de vías para el flujo de microcréditos, y que puedan llegar a los sectores más deprimidos, con el propósito de que sean empleados en medianas, pequeñas y microempresas.

Esperemos que la exhortación en Madrid, a dos voces, garantice sus frutos. Las palabras del presidente del gobierno español, y anfitrión de la Cumbre Europa-Latinoamérica, José Luis Rodríguez Zapatero, en su discurso de clausura, constituyen el mejor estímulo. En ese espacio estratégico para el diálogo entre Europa y Latinoamérica se reafirmó el compromiso de solidaridad que hizo la comunidad internacional con Haití.