Propósito de la austeridad
Austeridad es una palabra que se escuchará en boca de muchos funcionarios del área económica; y de manera constante aparecerá en una impresionante cantidad de documentos oficiales que circularán durante un año, al menos, según las últimas disposiciones del Poder Ejecutivo.
Cuando se habla de hacer ahorros hay que poner cifras topes, que sirvan de referencia hacia dónde se dirige el plan de austeridad.
De lo contrario no habrá forma de establecer los logros alcanzados finalizado el periodo de control de la crisis.
Esa cifra no se ha dado a conocer. Sería bueno que se hiciera a tiempo, porque de si no estamos avanzando sin certeza por un camino que nos lleva al ahorro sin sentido, sin metas, sin objetivos visibles.
De ser posible, la iniciativa de este proceso de austeridad debería conectar con un plan de divulgación, mediante la integración de un equipo de profesionales que dé a conocer el curso de su desarrollo e identifique con cifras en cuáles instituciones del Estado se aplicó el plan y con qué resultados.
Esperemos esas informaciones, que de seguro servirán como un indicio de transparencia pública.
