Promesas
Los candidatos que buscan ser electos el día 16 para ocupar sus respectivos puestos durante seis largos años sin que nadie pueda removerlos, a menos que cometan una falta grave, no se cansan de prometer villas y castillos, a diestra y siniestra, en caso de resultar favorecidos en las urnas.
Prometen de todo, a los cuatro vientos. Dictarán leyes fantásticas, eliminarán la pobreza, habrá trabajo para todos, construirán escuelas y hospitales, bajarán los precios, habrá electricidad 28 horas al día ¡en fin!, pida usted por esa boca, que su candidato preferido se lo convertirá en realidad.
Lo peor del cuento es que hay incautos que les creen a los políticos inescrupulosos que no tienen freno para ofrecer cosas que ni el Presidente de la República podría cumplir.
Sirva este llamado para recordar a la población que todo lo que se ve, se lee y se oye en estas vísperas de elecciones es pura espuma, sin contenido, y que prácticamente nada de lo prometido será cumplido.
Después no digan que no se lo advertí.