Sábado, 19 de octubre, 2019 | 2:36 pm

Problemas urbanos



Hay muchas evidencias de cómo las alcaldías de todo el país vienen perdiendo gradualmente su poder regulador, en gran parte provocado por las precaridades económicas con las que esas corporaciones edilicias se manejan.

A la hora de ver los problemas urbanos se escoge, de manera recurrente, la ocupación ilegal de calles y aceras. Pero hay varios tipos de ocupación y categorías de ocupantes.

Los más criticados son los vendedores ambulantes. Con menos agresividad se señala a las empresas formales. Entre ellas hay que poner atención a una nueva modalidad de inversionistas y dueños de empresas vendedoras de autos usados, que utilizan el espacio público como exhibidor de su mercancía.

Las inmobiliarias y empresas constructoras vienen adueñándose, silenciosamente, de aceras y calles que convierten en anexos de los inmuebles, ya que la proximidad entre un edificio y otro impide que dejen espacios para estacionamientos en el exterior. Los portones eléctricos de los parqueos interiores abarcan una impresionante extensión en metros que afecta el estacionamiento en muchas calles.

Los ayuntamientos carecen de la “fuerza pública” para someter a las normas a los que la incumplen, carecen del poder coercitivo para corregir esa situación y a veces solo le queda apelar a la consciencia ciudadana.

A los ayuntamientos se le ha ido quitando garras para obligar el cumplimiento de las leyes y normas municipales.
Hay que pensar en fortalecer el poder municipal, dándole poder coercitivo y capacidad económica adecuada.