Santo Domingo.-El director del Instituto Dominicano de Cardiología, Ernesto Díaz Álvarez, plantea la urgente necesidad de hacer programas reales de prevención en Enfermedades Crónicas no Transmisibles, en el marco del simposio del 50 aniversario de la Sociedad Dominicana de Cardiología.
Afirma que hoy en día el país está sufriendo los efectos de una epidemia de enfermedades crónicas no transmisibles, conformada por las enfermedades cardiovasculares, muy especialmente el infarto al miocardio y el derrame cerebral, los cánceres, la diabetes y las enfermedades crónicas respiratorias.
A familias pobres
Díaz explica que estas enfermedades afectan principalmente a los países pobres, produciendo muertes prematuras (por debajo de 60 años) e invalidez, arrastrando a miles de familias hacia la pobreza.
Considera como una catástrofe en cámara lenta, en el mundo, estas enfermedades, las cuales matan a más de 36 millones de personas al año y de estos 29 millones de las defunciones se producen en países como el nuestro, estamos hablando de un 80%.
Más de 9 millones de las muertes atribuidas a estas enfermedades son prematuras y el 90% de estas ocurren en países de ingresos bajo y mediano.
El hábito de tabaco cobra casi 6 millones de vida cada año, tanto por el consumo directo, como por el consumo de humo ajeno.
También se registran 2.3 millones de muertes anuales por el uso abusivo del alcohol; se calcula que aproximadamente 3 de 4 muertes en las América son causadas por las enfermedades crónicas no transmisibles. Se estima que, a menos que se haga algo, el cáncer podría matar en 2020 a 10 millones de personas en el mundo.