Primeros doctores dominicanos

Primeros doctores dominicanos

Primeros doctores dominicanos

En República Dominicana el título de doctor ha sido empleado de manera incorrecta por décadas. Fruto de una mala titulación de la Universidad de Santo Domingo (actual UASD) durante el trujillato eran graduados como “doctores” a médicos, abogados, farmacéuticos y hasta filósofos, que escasamente tenían la formación propia de un licenciado. Por suerte esas titulaciones han sido corregidas con el tiempo y hoy únicamente se emplea de manera anómala con los que estudian medicina. Los “doctores en medicina” que titulan las universidades dominicanas con autorización de el MESCYT son propiamente licenciados en medicina, pero hasta que la autoridad estatal en educación superior no tome la decisión correcta, a ninguna universidad en particular le conviene ajustar el título a su real denominación. El MESCYT debe corregir esa situación.

¿Qué es propiamente un doctor? Es un profesional que luego de varios años de estudio y la elaboración de una tesis de alto nivel fruto de una investigación en su área y defendida frente a un jurado de doctores, alcanza ese título. En Estados Unidos y otras latitudes se les denomina PhD, que significa Philosophy Doctor, es decir, es un Doctor en Filosofía en su área, bajo el supuesto que quien investiga al más alto nivel de una disciplina llega a dominar “su filosofía”, su articulación más profunda, y se coloca como estudioso en el borde mismo de los avances del conocimiento. Con la reforma de Bolonia en Europa el camino para alcanzar un doctorado o PhD a nivel mundial requiere una licenciatura, una maestría de investigación y entrar en un programa doctoral de investigación, guiado por otros doctores, y elaborar una tesis que se defiende frente a otros doctores.

¿Para qué sirve un doctorado? Para investigar. Sea en una universidad o centro de investigación. Sin ese motivo no vale la pena hacer un doctorado, salvo para la satisfacción personal. La vida profesional de un doctor se mide por su producción de artículos arbitrados en publicaciones con prestigio mundial y libros que aporten en el conocimiento de su disciplina. Un ejemplo. Quien hace una Licenciatura en Economía usualmente la realiza con la finalidad de ocupar un puesto en el sector público o privado donde se demande su servicio, y por el desarrollo de la profesión es obligatorio que realice una maestría especializada en el área de la economía donde desea avanzar como profesional. Hasta ahí es suficiente para hacer carrera en una multinacional, banco o ministerio estatal. Si ese economista desea convertirse en un investigador amerita que haga un doctorado en economía.

En nuestro país hasta finales del siglo pasado era suficiente una licenciatura para ocupar una cátedra universitaria. Un servidor se inició como docente en INTEC en 1983 con mi Licenciatura en Filosofía de la PUCMM. Hace 20 años se inició un movimiento para elevar la condición de docente en las universidades dominicanas con una maestría. Eso motivó a todos a hacer maestrías, primero en el extranjero, luego en el país, cuando comenzaron a ofrecerse localmente. Hoy día más del 90% de los profesores universitarios tiene una o dos maestrías y estamos comenzando el proceso de elevar el nivel a doctorado. Fruto de eso en la última década muchos profesionales dominicanos se han esforzado en obtener doctorados en universidades extranjeras o en programas de alianza entre universidades extranjeras y dominicanas.

La Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) dio un paso adelante del resto de las universidades y hace 5 años inició un primer programa doctoral propio, es decir, con titulación exclusivamente de la PUCMM, articulando un equipo de doctores dominicanos y extranjeros dedicados a la investigación. Ese primer doctorado fue sobre Estudios del Español, cubriendo dos áreas: lingüística y literatura.

De ese programa se acaban de graduar los primeros tres doctores en la graduación del pasado 22 de septiembre. Ese es un gran hito en la historia de la educación superior dominicana. Pero la PUCMM ya abrió un segundo doctorado en Historia del Caribe que en unos dos o tres años producirá los primeros doctores en esa disciplina. Con esa acción la PUCMM confirma nuevamente su posición como universidad líder en el país.



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David Álvarez Martin

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