New York.-Para una franquicia como los Yanquis, que vale miles de millones de dólares, el mantener a Alex Rodríguez en su plantilla -siendo la cara de la franquicia, les guste o no- con la esperanza de recuperar algunos dólares mediante el seguro parece una actitud increíblemente pasiva, y hasta tonta en términos monetarios.
Podría haber más valor si intentan tomar el terreno más alto.
Lo que Steinbrenner podría hacer es decir: Ya basta. A la luz de la información más reciente sobre la reciente admisión de Alex Rodríguez a investigadores federales, tenemos un panorama más completo en cuanto la longitud de sus acciones para engañar a la organización de los Yankees, y echar sombras sobre las actuaciones de otros miembros de la organización, incluyendo aquellos en nuestro equipo médico.
Alex no va a jugar nuevamente para los Yankees, y tenemos la intención de explorar todos los remedios legales a nuestro alcance.
Si Hal Steinbrenner atacara el dilema de A-Rod de esta manera, lo peor que podría sucederles es que la franquicia tenga que pagar de todas maneras los US$61 millones que se le deben le deben a Rodríguez como parte del acuerdo de 10 años y US$275 millones que firmó con los Yanquis en el otoño de 2007, algo que parece que va a suceder de todas maneras.
Es muy posible que cualquier pleito si se lleva a las cortes basado en la cláusula sobre su conducta falle.
Ganarían respeto
Por otro lado, Steinbrenner podría ganar algo de respeto con parte de la base de fanáticos de los Yankees que en general está cansada de Rodríguez.
La cofradía de equipos de MLB apoyarían en silencio a los Yankees y la cláusula de conducta, la que siempre será inútil hasta que alguien la rete.
Si Steinbrenner juega esto de la manera correcta, es posible que Rodríguez pueda hacer una contribución final y duradera al deporte, y con algo que valga la pena a partir de un comportamiento particularmente atroz.
Dentro de algunos meses, Rodríguez está pautado para volver de su suspensión de un año para reportarse a los entrenamientos primaverales de los Yankees a los 39 años (esto asumiendo que las Grandes Ligas no abran otra investigación sobre su recién revelado testimonio a los federales).
De cara a la temporada 2015, y a menos que los Yankees vean un valor real en esta infamia, las probabilidades de que el equipo se beneficie de su continua asociación con A-Rod son dudosas, porque éste no tiene nada que perder.