Preparando la mudanza

http://eldia.com.do/image/article/85/460×390/0/9B8B842B-3ECE-492A-9C3B-D481CF858CA3.jpeg

La Tierra, este frágil y hermoso planeta donde vivimos, se destruirá en algún momento. Surgió hace 4 mil millones de años y desaparecerá por uno de estos motivos: la destrucción del Sol -nuestra estrella más cercana-, el impacto de algún cuerpo celestial o algún proceso inherente al planeta.

Hace par de décadas creíamos que gringos y rusos iban a destruirlo con bombas nucleares, hoy tememos que el desequilibrio ecológico lo convierta en una roca árida sin posibilidad de sostener la vida.

Astrónomos buscan planetas que puedan ser habitables. Nuestro vecino Marte ameritaría su terrificación, es decir, modificarlo para que se parezca a la Tierra. De los muchos planetas detectados fuera del Sistema Solar hay uno llamado Kepler-22 que se parece a la Tierra.

Se encuentra a 600 años luz, lo cual equivale aproximadamente a 5,700 billones de kilómetros -un billón equivale a un millón de millones-. La nave terrestre que ha viajado más rápido alcanzó 241,350 km/h y a esa velocidad necesitaría 2.6 millones de años para llegar a ese planeta.

Muy lejos está Kepler-22 pero es una esperanza que hayan lugares como la Tierra. En el futuro nuestros descendientes, o la especie dominante en el planeta en su momento -no necesariamente del género homo- tendrá que abandonar este planeta y sembrar nuestra forma de vida terrestre en otros lugares del Cosmos.

Mientras tanto la Tierra es lo único que tenemos y debemos cuidarlo para que dure. Sin otra casa a la vista debemos reparar la propia y preservarla hasta que llegue la hora de la mudanza.

Sobre el autor

El Día

Periódico independiente.