PRD vuelve de sus cenizas  

Entre muchos perredeístas existe la percepción de que el expresidente Hipólito Mejía y Miguel Vargas, actual presidente del Partido Revolucionario Dominicano, prefieren mantener su liderazgo en medio de un conflicto o enfrentamiento que cada vez más debilita la estructura interna de esa organización, en procura de vender la idea de una fortaleza que al paso del tiempo se debilita.

Muchos dirigentes y militantes de esa entidad opositora no visualizan ninguna posibilidad de triunfo para las elecciones presidenciales de 2016, cuando observan que Miguel Vargas ha dejado de ser una figura potable para sustentar una candidatura presidencial y cuando Hipólito Mejía no tendría el carisma que hoy goza para atraer a la población.

Se especula que hay diputados que se alistan para alejarse cada vez que puedan de los grupos que mantienen el choque sin cuartel que hoy imposibilitan la unidad interna y que el PRD se potencie como una fuerza con la calidad política para hacerle oposición al Gobierno y al Partido de la Liberación Dominicana.

Otras críticas

Se cuestiona que el PRD no haya tenido la capacidad de capitalizar el descontento expresado por movimientos de la sociedad civil contra el expresidente Leonel Fernández tras haber dejado el poder en agosto pasado.

Por esta causa se atribuye que esa parcela opositora no tiene ningún interés en provocar enfrentamientos con el oficialismo, lo que se atribuye a una línea trazada por el grupo de Miguel Vargas.

Coyuntura favorece al presidente Medina

Entre los especialistas se debate sobre lo conveniente que resulta que el PRD persista en sus confrontaciones internas y que otros sectores del país insistan en sus cuestionamientos públicos a la gestión del expresidente Fernández, ya que la coyuntura facilita que el presidente Danilo Medina pueda navegar sin inconvenientes en sus primeros meses de gestión gubernamental.

La oposición que representa el PRD carece de una figura conciliadora en medio del conflicto, por lo que muchos perredeístas vislumbran que la solución institucional pudiera devenir de la convención fijada para 2013.