Una graduada de derecho, londinense de 33 años, decidió comenzar su propia empresa vendiendo ropa “vintage online”, después de luchar por encontrar un trabajo debido a su buena apariencia. Irina Kova, nacida en Rusia, afirma que ser atractiva le ha hecho más difícil conseguir un trabajo en Londres, ya que las mujeres simplemente no confían en ella.