¿Por qué se pierden las becas?
El presidente Luis Abinader hablaba recientemente de que se pierden muchas becas de las que dispone el Gobierno para dominicanos interesados, y sí, tiene razón.
Se pierden muchas becas, pero el principal problema no es el desinterés de los jóvenes hacia esa oportunidad de estudio.
Cada año, señor presidente, cientos de personas se postulan para una de esas becas, pero nunca reciben respuesta a su solicitud. Y así lo hacen, año tras año, sin éxito. Yo estoy en ese amplio listado aun cumpliendo con lo requerido.
Existen exigencias en cuanto al índice académico que debe tener el solicitante, pero tampoco esa es la causa principal de que se pierdan las becas.
Quienes están por debajo del promedio requerido difícilmente aplican, porque el solo hecho de intentarlo implica gastos económicos que pocos estarían dispuestos a asumir sabiendo que las posibilidades de ser seleccionados son casi nulas.
Entonces, ¿dónde está el problema? ¿Por qué se pierden las becas por un supuesto desinterés de los jóvenes y, al mismo tiempo, quedan tantos aspirantes sin ser seleccionados?
El actual gobierno hizo un acto de justicia al eliminar la edad límite de 35 años para optar por una beca.
Ya eso no es una limitante: cualquiera puede postular, aunque eso no garantiza que la obtenga. Hay muchas personas que quisieran una beca, pero su índice no alcanza los 80 puntos o el 3.0 requerido.
Ese grupo, lamentablemente, no puede acceder a esa facilidad y es posible que tampoco tenga los recursos económicos para costear sus estudios.
También existen aspirantes que superan el índice exigido, pero no muestran el mismo interés o necesidad.
Entonces, para que las becas puedan ser aprovechadas por más personas y no se pierdan, mi recomendación, a las autoridades correspondientes, que nadie me la ha pedido, es flexibilizar los requisitos del índice académico y menos complicaciones, ya sea mediante acuerdos con las instituciones que ofrecen las carreras, si son estas las que establecen esa condiciones. De esa manera, se democratizaría más el acceso a las becas.
No todos los estudiantes han podido alcanzar un índice de 80 puntos, pero eso no debería condenarlos a quedar excluidos de una oportunidad que podría cambiarles la vida.
Porque muchas veces, quien más necesita una beca no es quien tiene las mejores calificaciones, sino quien, aun con menos ventajas, mantiene intactas las ganas de superarse y salir adelante.