Por qué la migraña afecta más a las mujeres que a los hombres y qué puede ayudar a calmar el dolor

Cuando la migraña se vuelve crónica, el cerebro se mantiene en un estado de hiperexcitabilidad.

Estar acostado en una habitación oscura mientras un dolor implacable perfora la frente es una situación dolorosamente familiar para muchas personas que sufren de migraña.

Esta afección debilitante puede tener un enorme impacto en las relaciones personales, el trabajo y la salud mental.

Además, afecta especialmente a las mujeres: tienen tres veces más probabilidades que los hombres de sufrir ataques de migraña.

Pero, ¿qué provoca la aparición de la migraña y qué se puede hacer para ayudar a controlarla?

¿Cuáles son los síntomas de la migraña?

La migraña afecta aproximadamente a una de cada siete personas en todo el mundo, lo que equivale a más de mil millones de personas, según la organización benéfica Migraine Trust.

Se trata de una afección neurológica de origen genético que hace que el cerebro sea más sensible a los cambios.

Algunas personas que portan los genes asociados a la migraña pueden descubrir que estos nunca se activan y que, en palabras de la doctora Katy Munro, experta en migraña del National Migraine Centre del Reino Unido, atraviesan la vida "sin mayores problemas".

Sin embargo, en otras personas, diversos factores externos pueden desencadenar la activación de determinadas vías cerebrales. Esto provoca la liberación de sustancias neuroquímicas que estimulan los síntomas de la migraña.

Estos pueden incluir dolores de cabeza, pero también vómitos, mareos y sensación de confusión mental o dificultad para pensar con claridad.

"A veces las personas presentan un conjunto de síntomas y, la siguiente vez, experimentan algo ligeramente diferente. Puede variar entre miembros de una misma familia y, desde luego, puede cambiar a lo largo de la vida", señala la doctora Munro, quien además presenta un pódcast sobre migraña llamado Heads Up ("Cabezas Arriba").

infografía de las etapas de la migraña

¿Qué provoca los ataques de migraña?

Es poco probable que un solo factor desencadene un ataque de migraña. Más bien, pequeños factores pueden acumularse hasta que la persona supera su umbral de tolerancia.

Entre estos factores se encuentran los cambios hormonales, las fluctuaciones en los niveles de azúcar en sangre y un sueño deficiente o insuficiente.

El estrés desempeña un papel importante. Sin embargo, un período de calma después de una etapa estresante también puede desencadenar un ataque.

Munro afirma que esto ocurre especialmente en las mujeres.

"A menudo somos quienes mantenemos todo funcionando, hacemos varias tareas a la vez y llevamos la agenda de toda la familia", señala.

Los cambios meteorológicos, como la temperatura, la presión atmosférica y la humedad, también pueden desencadenar ataques. Esto puede deberse tanto a la adaptación del organismo a las variaciones del clima, como a efectos asociados, por ejemplo, la deshidratación.

Algunas afecciones médicas, como niveles bajos de hierro, la enfermedad celíaca o el hipotiroidismo, también pueden favorecer la aparición de migrañas.

¿Qué influencia tienen las hormonas?

Alrededor del 10% de los niños padecen migraña, y afecta por igual a niños y niñas. Pero esto cambia durante la pubertad, cuando las niñas comienzan el ciclo menstrual.

"Esta es una de las razones por las que, a partir de entonces, las tasas empiezan a diferenciarse y más mujeres sufren ataques de migraña que los hombres. Lo vemos durante toda la vida hasta la menopausia", comenta Munro.

Las fluctuaciones hormonales son un importante desencadenante. La brusca caída de los niveles de estrógeno justo antes de la menstruación explica por qué los ataques pueden resultar especialmente problemáticos en ese momento.

Los cambios rápidos en los niveles hormonales durante la perimenopausia, la etapa de transición antes de que una mujer deje de menstruar, también pueden empeorar la migraña.

"Las hormonas están completamente alteradas. La migraña durante la perimenopausia es un tema muy importante para muchísimas mujeres", dice.

Pero no todo se reduce a las hormonas.

"Tal vez estés tratando de equilibrar las necesidades de hijos adolescentes y padres mayores, y quizá los síntomas de la menopausia estén afectando tu calidad de sueño", señala.

Después de la menopausia, los ataques pueden hacerse menos intensos y menos frecuentes, ya que los niveles hormonales suelen ser más estables.

¿Cómo saber si estás teniendo un ataque de migraña?

Los ataques suelen desarrollarse en cuatro fases.

La primera es la fase prodrómica o de advertencia, cuando empiezan a producirse cambios en el cerebro. Algunas personas presentan señales como bostezos frecuentes, fatiga intensa o dolor de cuello.

La siguiente fase es el aura, que puede durar hasta una hora y suele incluir alteraciones visuales, como líneas en zigzag o puntos blancos brillantes. Aproximadamente un tercio de los pacientes experimenta esta fase.

Después viene la fase del dolor de cabeza, que puede durar entre cuatro y 72 horas. Algunas personas también sufren náuseas y vómitos.

La etapa final se conoce como fase posdrómica o "resaca de la migraña", y puede prolongarse durante uno o dos días después de que el dolor haya desaparecido en gran medida.

"Se tiene la sensación de que te ha pasado por encima una apisonadora", dice la doctora Munro.

"Estás intentando recuperarte, y muchas personas regresan al trabajo en ese momento, aunque todavía no funcionan al cien por cien".

etapas de la migraña

¿Qué cambios en el estilo de vida pueden ayudar a controlar la migraña?

Tradicionalmente, se ha aconsejado a quienes padecen migraña evitar desencadenantes como la cafeína o el chocolate. Sin embargo, la doctora Munro considera que lo más importante es mantener una rutina lo más estable posible.

Convertirse en un "detective de la migraña" y analizar qué cambió durante los dos o tres días previos al ataque puede ayudar a identificar factores desencadenantes y evitarlos en el futuro.

Pero, como reconoce la especialista: "La vida ocurre. No todos podemos ser perfectos. Así que no te castigues con sentimientos de culpa. Haz lo mejor que puedas".

Comer de forma regular y evitar que bajen los niveles de azúcar en sangre es importante. También lo es tratar de mantener buenos hábitos de sueño, acostándose y levantándose a la misma hora siempre que sea posible.

Aunque el ejercicio es beneficioso para todo el mundo, en algunas personas puede desencadenar migrañas. En esos casos, conviene valorar si se está consumiendo suficiente energía y manteniendo una hidratación adecuada.

Munro añade que este enfoque ayuda a entender por qué los fines de semana pueden ser problemáticos. ¿Qué hacemos de manera diferente un viernes?

"Puede que estés apresurándote para terminar el trabajo. Puede que por la noche te relajes y te tomes una copa de vino que normalmente no beberías durante la semana. Tal vez te acuestes más tarde".

"Se trata de pensar qué está cambiando y qué aspectos podrían hacerse más regulares".

¿Qué suplementos y medicamentos pueden ayudar?

Es fundamental tratar el ataque de migraña de forma temprana con medicamentos eficaces, siempre que sean recomendados por un médico.

De acuerdo con Munro, muchas personas esperan demasiado para comprobar si el episodio será grave.

"Para entonces, el efecto bola de nieve ya ha crecido tanto que hagas lo que hagas, no vas a ganar. Tomar la medicación temprano detiene esa bola de nieve", anota.

Ella recomienda considerar un medicamento contra las náuseas y un analgésico, como ibuprofeno o aspirina. El paracetamol suele ser menos eficaz, y advierte contra el uso de codeína, ya que puede empeorar los dolores de cabeza.

También existen los triptanes, medicamentos específicos para la migraña que pueden ser recetados por los médicos.

Según explica, hay evidencia de que algunos suplementos, como el magnesio y la vitamina B2 (riboflavina), pueden ayudar a reducir la frecuencia de los ataques, pero esto es algo que cada persona debe consultar con un especialista de salud, dado a que el cuerpo reacciona distinto a cada uno.

Las mujeres que sufren migrañas relacionadas con la menstruación suelen encontrar alivio con la píldora anticonceptiva, ya que puede ayudar a regular las fluctuaciones hormonales. La terapia hormonal también puede ser útil durante la perimenopausia.

Los científicos han identificado varios neuroquímicos implicados en la migraña. Uno de ellos es el CGRP, un péptido que el cuerpo produce de forma natural y que desempeña un papel clave en algunos pacientes.

En la actualidad, existen tratamientos diseñados para bloquear sus efectos.

Otras opciones incluyen las inyecciones de bótox, que podrían bloquear sustancias químicas relacionadas con el dolor, así como terapias complementarias como la acupuntura, el yoga, el tai chi y la terapia de reprocesamiento del dolor.

Según Munro, lo más importante es informarse y explorar las alternativas disponibles.

"Hay muchas razones para tener esperanza. No pienses que ya has probado todo ni te rindas, porque probablemente no sea así".

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