Una tomografía, dos precios y una duda sobre lo que realmente cubre la ARS

  • Caso paciente muestra la diferencia entre el precio registrado por un centro médico y el monto autorizado por su ARS
  • Un experto en Seguridad Social advierte sobre cobros adicionales en centros privados

Paciente observó diferencia de casi 300 pesos entre lo que facturó el centro médico privado y la ARS.
Paciente observó diferencia de casi 300 pesos entre lo que facturó el centro médico privado y la ARS.

Santo Domingo.- María, nombre ficticio, acudió a un centro médico privado de la capital para una consulta y, al terminar, bajó al área de imágenes para realizarse una tomografía de senos paranasales, cuya diferencia en el copago que registraba el establecimiento y lo autorizado por la Administradora de Riesgos de Salud (ARS) le generó dudas sobre la cobertura.

La tomografía era un estudio de control realizado aproximadamente un año después de una cirugía por un mucocele en el seno paranasal izquierdo, condición que anteriormente le dificultaba respirar con normalidad por la nariz.

Aunque pensó que posiblemente tendría que asumir el costo completo porque ya se había realizado otra tomografía en abril de este año, el estudio estaba contemplado dentro de la cobertura de su seguro en el régimen contributivo.

El proceso de facturación duró alrededor de 15 minutos, pero la diferencia entre los montos registrados del servicio por el centro de salud y los consignados en la autorización de la ARS abrió una interrogante sobre el costo final que debe asumir el afiliado.

La diferencia entre el precio y lo autorizado por la ARS

En el centro médico, la tomografía axial computarizada (TAC) de senos paranasales o cara, con cortes axiales y coronales, aparecía registrada con un precio de RD$3,000.

De ese monto, RD$2,165.68 estaban cubiertos por el Seguro Familiar de Salud (SFS) dentro del Plan de Servicios de Salud (PDSS), por lo que la diferencia que inicialmente figuraba como responsabilidad de la paciente era de RD$834.32.

Sin embargo, la autorización que la ARS envió a María reflejaba un costo diferente para el mismo procedimiento, este era de RD$2,707.10, es decir, una diferencia de RD$292.90 respecto al monto de RD$3,000 registrado por el hospital privado.

Como la ARS mantenía una cobertura de RD$2,165.68, el monto restante que correspondería pagar a la paciente, de acuerdo con esa autorización, sería de aproximadamente RD$541.42 de copago.

Una tomografía, dos precios y una duda sobre lo que realmente cubre la ARS

La diferencia entre ambas cifras fue lo que llevó a María a preguntarse qué conceptos estaban incluidos en el precio del estudio y cuáles podían ser cobrados adicionalmente.

Cobro de insumos por fuera, práctica recurrente en los centros

Al consultar la situación con una fuente vinculada al sector asegurador, un experto en Seguridad Social revisó el caso junto con su equipo de trabajo y explicó que los centros médicos estarían cobrando por separado determinados insumos utilizados en los procedimientos.

Según el especialista, esta sería una práctica que se presenta cada vez con mayor frecuencia en centros de salud y que termina aumentando el gasto de bolsillo de los afiliados.

“Ellos están cobrando por fuera los insumos que usan; una práctica cada vez más frecuente en los centros de salud, aumentando el gasto de bolsillo”, especificó el experto de la ARS que aprobó el servicio solicitado por la afiliada.

Una tomografía, dos precios y una duda sobre lo que realmente cubre la ARS

El planteamiento abre una discusión sobre un aspecto que muchas veces resulta poco claro para los pacientes, puntos como qué incluye exactamente el precio de un procedimiento médico, qué parte está cubierta por la ARS y qué conceptos adicionales pueden terminar siendo responsabilidad del afiliado.

Experto indica que algunos centros están cobrando por fuera insumos usados, lo que aumenta el gasto de bolsillo del afiliado al Seguro Familiar de Salud (SFS).
Experto indica que algunos centros están cobrando por fuera insumos usados, lo que aumenta el gasto de bolsillo del afiliado al Seguro Familiar de Salud (SFS).

Para un afiliado, la diferencia puede parecer pequeña cuando se observa de manera aislada. Sin embargo, los gastos adicionales adquieren mayor importancia cuando se acumulan entre consultas, estudios diagnósticos, medicamentos, procedimientos e insumos que el seguro no asume completamente o que los centros de salud están cobrando por fuera al afiliado, lo que impacta directamente en la economía del paciente.

En el caso de María, la situación también evidencia la dificultad que puede tener un paciente para conocer de antemano el costo real de una prueba médica cuando el establecimiento y la aseguradora manejan montos diferentes para un mismo servicio.

Sobre el autor

Yamer Javier

Periodista especializada en la fuente de salud. Máster en Comunicación Estratégica y Relaciones Públicas,