Por la libertad

Un sabio dijo alguna vez: “Si me dan a escoger entre pan y libertad, me quedo con la libertad, porque con ella puedo ganar el pan”.

Es que con libertad se puede luchar por todos los demás derechos humanos. Y la más efectiva forma de ejercer la libertad es cuando podemos expresarnos sin más limitaciones que el respeto al derecho ajeno.

Por eso reviste tanta importancia la apertura demostrada por la Cámara de Diputados para escuchar hoy las voces de varias entidades y personas físicas en contra de ciertas disposiciones restrictivas de la libertad de expresión, contenidas en el proyecto de Código Penal que se discute en el Congreso Nacional.

Los artículos 191 y 193 del proyectado Código Penal contemplan la prisión como castigo para los culpables de difamación e injuria, y establecen una categoría de funcionarios públicos prácticamente intocables por la investigación o la noticia periodística.

La tendencia moderna en las naciones más avanzadas institucionalmente es la despenalización de la difamación y la injuria, delitos que serían sancionados con penas pecuniarias.

De esa manera se evitaría la autocensura de periodistas y opinantes, por un lado, y no se privaría a la sociedad de su derecho a saber lo que aquellos hayan podido investigar.

Esperamos buenos resultados del encuentro de hoy entre diputados y ciudadanos preocupados por el riesgo de que se cercene la libertad de expresión.