Miércoles, 20 de febrero, 2019 | 3:44 pm

Pobreza en la carta pastoral



Hay dos aspectos de la carta pastoral, hecha pública recientemente por la Conferencia del Episcopado, que retoman temas que contienen una carga de alta sensibilidad social, y que torpedean el camino hacia una mejoría en la calidad de vida del pueblo dominicano.

Una de manera directa, tiene que ver con el crecimiento económico del país, tema de múltiples documentos y declaraciones de las autoridades del Banco Central y organismos internacionales, pero que no se traduce en mejores condiciones de vida del pueblo dominicano.

Una situación que contrasta con la alta sensibilidad que manifiesta en los discursos el presidente Medina, cuando se refiere los bajos salarios que imperan en el país y la parsimonia en presentar iniciativas que modifiquen esa dramática y deprimente realidad salarial de la inmensa mayoría de los ciudadanos, tanto del sector público como privado.

La carta pastoral pone énfasis, además, en otro aspecto: la transparencia en la inversión que hace el Gobierno de los fondos públicos, tomando en cuenta que es una situación que compete al pueblo dominicano, ya que se trata de dinero que proviene de los impuestos que pagan los contribuyentes.

Ante este cuadro hay una pregunta que está en boca del pueblo dominicano, y de la que se hace eco la Iglesia católica. Plantea: “¿Se están usando adecuadamente los dineros de todos?

La pregunta entra en sintonía con un recurso muy abusado por el Gobierno, y que consiste en hacer transferencias de importantes partidas de dinero de una cartera a otra, sin que haya, por parte de las autoridades una explicación convincente.

Hay que movilizar voluntades y tomar decisiones de Estado cuanto antes, ya que son dos aspectos de alta sensibilidad social que frustran y postergan las aspiraciones de mejores condiciones de vida del pueblo dominicano.