Pobres, ricos y corruptos

http://eldia.com.do/image/article/63/460×390/0/2E99D9F8-A32A-4804-9C54-C6BC0B3320F0.jpeg

Se convierte en una máxima incuestionable el dicho que reza: “lo difícil no es llegar, sino mantenerse”.

En la historia de la humanidad, hombres y mujeres que han llegado a la cima en sus respectivas actividades, a través de esfuerzos y sacrificios extraordinarios, han caído, ante la mirada atónita de sus seguidores y admiradores.

En los deportes la lista es bastante larga, pero los casos más notables en la última década han sido protagonizados por boxeadores que han acumulado fortunas que nunca soñaron, pero hoy están en bancarrota, producto de nocauts contundentes que les han propinado los juegos y las drogas.

El más notorio es el de Mike Tyson, quien ganó aproximadamente 600 millones de dólares, y en estos momentos su situación es digna de pena, porque para poder mantener un estatus de vida promedio ha tenido que recurrir hasta grabar películas pornográficas.

El caso más reciente lo vive ahora Oscar de la Hoya, quien ha defraudado a millones de sus seguidores en todo el mundo al admitir que es un esclavo de las drogas y el juego, al punto de que en una sola noche perdió en un casino un millón de dólares.

¡Qué lástima!

Este es también un fenómeno muy común entre los políticos, funcionarios, militares y policías dominicanos. Se hacen millonarios adueñándose de dinero ajeno, el que exhiben sin tapu jo. Por el contrario, se creen verdaderos héroes protegidos por el poder político y mediático. ¡Así nos salvamos!

Sobre el autor

El Día

Periódico independiente.