El presidente Sebastián Piñera realizó ayer su segundo cambio de gabinete en seis meses para reforzar la conducción política de su gobierno, empujado por una inédita baja en su popularidad y crecientes movilizaciones sociales.
Piñera reemplazó a tres ministros y separó en dos el ministerio de Minería y Energía. Luego de tomar juramento a los ministros y en alusión a las recientes protestas sociales, Piñera dijo en su discurso que nuestros liderazgos están siendo puestos a prueba por la ciudadanía.
El nuevo ministro de Educación, Felipe Bulnes, en sus primeras declaraciones señaló que llegó el momento de deponer los paros de los estudiantes, y anunció que abrirá las puertas del diálogo.