MIAMI.- Seis agrupaciones defensoras de los derechos humanos presentaron el jueves un pedido de emergencia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para que Estados Unidos frene las detenciones y deportaciones de cientos de haitianos.
La petición alega que las deportaciones a Haití en este momento significarían una grave violación a los derechos humanos, que incluirían la privación del derecho a vivir, al debido proceso y a tener una familia.
Las seis agrupaciones explican que Haití aún enfrenta los efectos del terremoto de enero del 2010 y ha sido afectada por una epidemia masiva de cólera, además de una situación de inestabilidad política y violencia callejera.
"El gobierno de Estados Unidos está violando importantes obligaciones de derechos humanos", expresó Caroline Bettinger López, directora de la Human Rights Clinic (Clínica de Derechos Humanos) de Facultad de Derecho de la Universidad de Miami, una de las organizaciones que presentó la petición.
"Estas deportaciones agravarán una crisis humanitaria y de la salud pública catastrófica en el país más pobre de América", consideró Bettinger López.
El pedido ante la CIDH fue presentado también por el Florida Immigrant Advocacy Center, el Center for Constitutional Rights (Centro de Derechos Constitucionales), Alternative Chance, la Loyola Law Clinic y el Center for Social Justice (Centro de Justicia Social).
Las deportaciones de haitianos desde Estados Unidos se frenaron tras el terremoto del 12 de enero del 2010, en el que murieron cerca de 230.000 personas y resultaron heridas otras 300.000.
Sin embargo, a comienzos de diciembre el Servicio de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE, por su nombre en inglés) anunció inesperadamente que reanudaba la deportación de haitianos con antecedentes penales y que el 11 de enero, justo un año después del terremoto, retomaría la repatriación de todos los haitianos.
Aproximadamente 31.000 haitianos enfrentan órdenes de deportación en Estados Unidos. "El resultado de este abrupto cambio de política es que el gobierno de (el presidente Barack) Obama planea deportar a haitianos que en muchos casos viven y trabajan en la comunidad aquí con sus familias, a un país que está en medio de una epidemia de cólera", dijo Sunita Patel, abogada del Centro de Derechos Constitucionales.
La petición solicita a la CIDH que le ordene al gobierno estadounidense que continúe con la suspensión de las deportaciones y posponga provisoriamente las medidas para todas las personas que enfrentan una repatriación.
Solicita además que el gobierno de Obama haga pública la información sobre su decisión de reanudar las deportaciones a Haití y que mantenga conversaciones con la comunidad haitiano-estadounidense antes de implementar cambios que puedan afectar de manera grave a sus miembros.