PetroCaribe nos delata
Las facilidades contenidas en el acuerdo de PetroCaribe han puesto de manifiesto nuestros fracasos como productores y como exportadores.
Cuando los entonces presidentes Leonel Fernández y Hugo Chávez firmaron ese pacto se entendía que, además del financiamiento a intereses blandos de una parte de la factura petrolera, se abría una puerta preferencial para productos agropecuarios dominicanos.
Se establecía la posibilidad de que República Dominicana pagara a Venezuela parte de la factura petrolera con esos productos.
Pero hasta el momento ha sido muy poco el beneficio que se le ha sacado a esa facilidad.
Primero se pensó que esa era la salvación para las habichuelas, aprovechando el gran consumo en Venezuela. Quedó en simples amagos y, peor aún, uno de los intentos se convirtió en una burla, las habichuelas enviadas a esa nación como pago fueron compradas en el extranjero.
Ahora se plantea hacer con los productos avícolas lo que no pudimos hacer con las habichuelas.
Para hacerlo se requiere una estructura que no tenemos, como por ejemplo equipos para refrigerar los huevos y los pollos para las exportaciones.
Pudiera ser ésta una oportunidad para implementar un plan piloto con un sector en particular y transformarlo en exportador eficiente. Luego podría hacerse lo propio con otros sectores.
Ojalá estemos frente a un comenzar y no frente a otro fracaso.
