Pésima memoria
Este es un país de gente de muy mala memoria.
Muchos entienden, y con sobrada razón, que con medidas salomónicas todo va al saco del olvido.
A pesar de que hace apenas unos días se libraba una lucha tenaz por obtener el 4% del PIB para la educación, tras una serie de promesas vanas todo ha pasado al olvido.
Incluso, los más tenaces promotores del 4% ahora hablan de todo menos de ese tema.
Los sectores más paupérrimos, incluyendo el campesino, hoy están completamente obnubilados con las canastas navideñas que el Gobierno reparte en toda la geografía nacional a ritmo de serios aprestos reeleccionistas. Unas cuantas raciones para el consumo de uno o dos días, con el agregado de dos potes de Brugal, hacen olvidar a esa masa irredenta el hambre histórica y los problemas fundamentales.
Eso es este país, un feudo donde definitivamente un clavo saca otro clavo, y donde habrá que regalar fitina o cualquier otro fármaco más actualizado para que la gente tenga un poco de memoria .
RADARES. Leonardo Matos Berrido, presidente de la Liga, es un diplomático de los pies a la cabeza, y por eso es difícil sacarlo de sus casillas… Algunos creen que realmente le doblaron el pulso, pero esperen lo que trae.