Pese al presupuesto

El tema del recorte presupuestario sigue su curso y en todo su trayecto va arrastrando reacciones, dependiendo de los planes y las acciones que afecte en el presente y el futuro inmediato.

En el pasado conocimos las reacciones de la Suprema Corte de Justicia. Hoy escuchamos los argumentos del presidente de la Junta Central Electoral (JCE), quien asegura la celebración de las elecciones de 2012, independientemente de la asignación final que reciba el organismo.

Si bien es cierto que habrá elecciones, hay que cuidar la calidad, desde ahora, de esa importante consulta popular.

No se trata de que haya elecciones, sino de que se trabaje en el presupuesto que se presentará para los gastos que tendrá el país antes, durante y luego de dicho proceso.

Hay que tomar en cuenta su calidad, un aspecto de gran importancia, ya que tiene mucho vínculo con la credibilidad, con la transparencia; y, objetivamente, con el desenlace final.

No se trata de empezar una lucha por un privilegio. La JCE tiene, desde este momento, un papel trascendental en el afianzamiento y la consolidación de nuestro sistema democrático, cuenta con la confianza nacional y el reconocimiento para el trabajo que deberá hacer.

Si es necesario identificar con tiempo soluciones, hay que hacerlo.

Con el tiempo justamente contamos, para hacer todas las consultas y encaminar los procesos que sean necesarios para dotar del presupuesto que necesita la Junta Central Electoral.

Sin escatimar esfuerzos, mantener nuestra democracia está por encima de los arreglos presupuestarios que haya que hacer.