Pese a la crisis…

José Báez Guerrero
José Báez Guerrero

El choque externo por la guerra de Irán y las alzas del petróleo es manejado con excelencia gerencial por el Gobierno, que hace bien al no dormirse en sus laureles y seguir despabilado.

No hay escasez y la inflación es mínima. En ese contexto, es penosa la incesante quisquilla de la oposición, desesperada por su incapacidad de ningunear los éxitos del Gobierno en la inversión extranjera directa, el turismo, la inauguración de nuevas obras públicas y la prudencia de las autoridades monetarias.

Si la gente creyera los lamentos y exageraciones plañideras del PLD y la FUPU, el país ardería. Pero no… Esta semana el CONEP, la AIRD y hasta el CREES, frecuente expositor de la necesidad de reorientar el gasto público, han resaltado que las autoridades lucen atentas a los planteamientos sensatos del sector privado. Los augurios de una recuperación del crecimiento con un pronóstico de 5 % para el 2026 comienzan a cuajar, según lo que va de año.

Hay optimismo por la reactivación del comercio, las facilidades de crédito bancario para la empresa privada y la capacidad de enfrentar los riesgos de origen externo. Un maco es que el Gobierno cree que el déficit y la deuda bajarán por una inexistente reducción de pérdidas y subsidios del sector eléctrico. Aunque nadie crea que la cosa esté tan mala como dice la oposición, las autoridades han perdido credibilidad en lo de la luz por mantener un esquema inviable.

La oposición no necesita incordiar para aumentar la enorme inconformidad con la vergonzosa quiebra de las EDE y las deficiencias energéticas, inexistentes en áreas bajo concesión sin interconexión con el SENI.

Da vergüenza ajena que haya funcionarios porfiadamente aferrados a cargos en que han fracasado supinamente, dañando al Gobierno por no aceptar irse en paz a cumplir sus muchas otras obligaciones privadas. Dañan al Gobierno más que la oposición…