Períodos menstruales abundantes afectan más que la calidad de vida

  • Especialistas aseguran que esta condición afecta a millones de mujeres en todo el mundo, puede ser un síntoma de enfermedades graves y ocasionar anemia, problemas de salud mental, ausentismo escolar y laboral, por lo que piden mayor investigación y mejores tratamientos.

Períodos menstruales/Fuente externa
Períodos menstruales/Fuente externa

El sangrado menstrual abundante, considerado durante décadas como una molestia propia del ciclo menstrual, comienza a ser reconocido como un importante problema de salud pública. Investigaciones recientes indican que entre el 10 % y el 30 % de las mujeres en edad reproductiva lo padecen, aunque algunos estudios elevan la cifra hasta el 50 %, debido a que muchas personas no buscan atención médica o desconocen que su sangrado es anormal.

Especialistas señalan que esta condición no solo afecta la calidad de vida, sino que también puede ser la primera señal de enfermedades como miomas uterinos, endometriosis, pólipos, trastornos de la coagulación, problemas hormonales e incluso algunos tipos de cáncer. Sin embargo, el escaso número de investigaciones sobre salud menstrual ha retrasado el desarrollo de mejores herramientas para su diagnóstico y tratamiento.

El sangrado menstrual abundante suele definirse como una pérdida superior a 80 mililitros de sangre por ciclo, menstruaciones que duran más de siete días o la presencia de grandes coágulos. En la práctica, los médicos también consideran el impacto que tiene sobre la vida cotidiana, ya que muchas pacientes deben cambiar constantemente productos de higiene, sufren filtraciones frecuentes, limitan sus actividades diarias o incluso dejan de asistir al trabajo o a la escuela.

Además del sangrado, la pérdida excesiva de sangre puede provocar deficiencia de hierro y anemia, generando síntomas como fatiga extrema, debilidad, mareos, dificultad para respirar, pérdida de concentración, caída del cabello y una disminución significativa del rendimiento físico e intelectual. Estudios citados por los investigadores estiman que más del 40 % de las mujeres con sangrado menstrual abundante presentan deficiencia de hierro.

Las consecuencias también se reflejan en el ámbito social y económico. Muchas adolescentes faltan a clases debido al dolor o al miedo de sufrir accidentes relacionados con el sangrado, mientras que miles de mujeres deben ausentarse del trabajo o modificar sus rutinas para adaptarse a sus ciclos menstruales. Investigaciones realizadas en el Reino Unido indican que las adolescentes con esta condición pueden perder hasta nueve días de clases al año y que las mujeres adultas dejan de trabajar un promedio de 3,6 semanas anuales por esta causa.

Los especialistas advierten además que el impacto emocional suele ser considerable. La ansiedad, el aislamiento, la vergüenza y los problemas de salud mental son frecuentes entre quienes viven con esta condición, especialmente cuando sus síntomas son minimizados o considerados "normales" por familiares o incluso por profesionales de la salud.

Actualmente existen tratamientos como antiinflamatorios, medicamentos hormonales, dispositivos intrauterinos hormonales y fármacos para reducir el sangrado, aunque no siempre resultan efectivos o presentan efectos secundarios. En los casos más severos, algunas pacientes requieren cirugías como la histerectomía, una intervención definitiva que elimina la posibilidad de futuros embarazos.

Ante esta realidad, científicos de distintos países impulsan nuevas investigaciones para comprender mejor las causas del sangrado menstrual abundante, reducir el tiempo de diagnóstico y desarrollar tecnologías que permitan detectarlo de forma temprana mediante biomarcadores, sensores inteligentes y herramientas digitales. Los expertos coinciden en que dar mayor prioridad a la salud menstrual permitirá mejorar la calidad de vida de millones de mujeres y garantizar un acceso más oportuno a tratamientos adecuados.

Sobre el autor

BBC Mundo

BBC MUNDO